Primal Scream
Nombre artístico: Primal Scream
Nombre real: Primal Scream
Nacionalidad: Escocia
Biografía
Primal Scream es un grupo de rock alternativo de Glasgow (Escocia). Actualmente está compuesto por Bobby Gillespie (voz), Andrew Innes (guitarra), Robert 'Throb' Young (guitarra), Gary 'Mani' Mounfield (bajo), Martin Duffy (teclados) y Darrin Mooney (batería).
El grupo se formó en 1985 a iniciativa de Bobby Gillespie, antiguo batería de Jesus and Mary Chain, y Jim Beattie. Empezaron clutivando un rock psicodélico en el que se dejaba notar la influencia de bandas como The Byrds, integrando la escena musical llamada C86 junto a The Mighty Lemondrops, The Soup Dragons o The Wedding Present, entre otras formaciones.
Ya con Robert Young y Andrew Innes en la banda, Primal Scream debuta en 1987 con 'Sonic flower group', en el que sobresalían temas como 'Crystal crescent' y 'Velocity gril'. Por esa época tuvieron que afrontar la deserción de Jim Beattie, quien pasó a formar parte de Spirea X para ahondar en su búsqueda piscodélica, lo que motivó una evolución de sus antiguos compañeros de formación hacia un estilo más cercano al de los Rolling Stones mezclado con toques de grunge.
Ante la marcha de Beattie, Gillespie, Innes y Young incorporan al batería Phillip 'Toby' Tomanov y al bajista Henry Olsen, completando el quinteto que lanzaría 'Primal Scream' (1989), que no fue demasiado bien acogido por la crítica.
Los escoceses no tardarían en recuperarse de ese revés gracias a 'Screamadelica' (1991), un disco en el que tenían cabida el rock, el house, el gospel y el dub y que supuso una auténtica revolución en el mundo de la música alternativa.
Primal Scream seguiría evolucionando en años posteriores con álbumes como 'Give out but don't give up' (1994), 'Vanishing point' (1997), 'XTRMNTR' (2000), 'Evil heat' (2002) y 'Riot city blues' (2006).
Su último trabajo, 'Beautiful future', hace gala de una embriagadora mezcla de estilos que van desde el soul hasta los riffs más acelerados de puro rock y el pop más británico, algo que queda patente desde el primer single del álbum, 'Can't go back', una bocanada de aire fresco que constituye una magnífica introducción al resto de los temas contenidos en el disco.


