Vuelven Los Secretos con el disco 'Una y mil veces'
20/4/2006
Álvaro Urquijo y su banda han grabado doce canciones que demuestran, una a una, cómo el arte, en la música, se puede preservar y proseguir con maravillosos resultados.
Los Secretos se mantienen fieles a sí mismos, a ese estilo, a ese género en sí que fundaron en lengua castellana heredado del country-rock y del rock californiano de los setenta, el de The Byrds, Eagles, Steve Miller Band, Jackson Brown, etcétera. Fieles a una manera sencilla de escribir canciones de esperanza y desesperanza, de consuelo y desconsuelo, de ternura...
'Una y mil veces' es el título del nuevo trabajo de la banda que forman Álvaro Urquijo, Ramón Arroyo, Juanjo Ramos y Jesús Redondo, que verá la luz el 24 de abril, unas horas antes de que la banda madrileña inicie un tour de conciertos que comenzará el 27 de abril en Toledo.
"Será una gira de teatros, que nos permitirá dar a conocer algunos de los cortes de este nuevo trabajo", comenta Álvaro Urquijo en una entrevista concedida a EFE, que volverá a ponerse al frente del grupo el 1 de mayo en Zaragoza, el día 5 estarán en Barcelona; el 13, en Murcia; el 18, en San Sebastián; el 25, en Bilbao; el 26, en Pamplona; el 27, en Vitoria; el 1 de junio, en Badajoz, y el 8, en Madrid.
Mítico grupo madrileño protagonista de la 'movida' de los años ochenta. Enrique, Álvaro y Javier, los tres hermanos Urquijo, comenzaron en esto de la música en 1978 con su primer grupo, Tos, con el que grabaron sus primeras maquetas.
Dos años más tarde, en 1980, publican ya como Los Secretos su primer álbum encabezado por el clásico 'Déjame'. Le siguen: 'Todo sigue igual', 'Algo más', 'La calle del olvido', 'Adiós tristeza', considerado el gran éxito de su carrera, y otros muchos discos hasta la muerte de Enrique en el año 1999.
Con el repentino fallecimiento del líder de la banda, Enrique Urquijo, se tambalearon los cimientos del grupo y fue el público, reconocen a día de hoy los miembros de la formación, quien les "obligó" a volver a los escenarios. Primero en forma de homenaje al músico desaparecido, un trabajo en el que colaboraron grandes nombres del panorama nacional como Carlos Goñi, Ariel Rot, Luz Casal...
En 2002 aparece, ya sin Enrique, 'Sólo para escuchar' signo del comienzo de una nueva etapa alejada de excesos, y más tarde con nueva gira y álbum en vivo llegó 'Concierto sentido' (2003). Ahora nos regalan 'Una y mil veces', 12 temas escritos y producidos por Álvaro Urquijo.
En los primeros tiempos, cualquier seguidor de Los Secretos podía equivocarse a la hora de adivinar qué canción era de Enrique y cuál de Álvaro o cuáles de ambos, como nos sucedía con Lennon y McCartney. Los dos hermanos Urquijo se definieron más con el tiempo y sus canciones se distinguieron con mayor claridad. Ambas escuelas pueden advertirse en sus respectivos discos en solitario.
Ambas escuelas perviven en este nuevo álbum, porque Jesús Redondo, el último compañero y discípulo de Enrique, y también el bajista Juanjo Ramos han aportado temas alucinantes, emocionantes... temas cien por cien 'secretos'.
A la vena creativa, heredada de Enrique y a la vez marcada por las personalidades dispares de Jesús y Juanjo, añadimos la notable progresión y madurez del mismo Álvaro tanto a la hora de componer como de cantar y tocar sus guitarras infinitas. "Creo que en estos 25 años no hemos cambiado tanto, pero quizá en este momento somos más un grupo que nunca", confiesa Álvaro y los demás asienten.
Para este 'Una y mil veces' han vuelto a contar con la colaboración del que fuera líder de Mamá, José María Granados, autor de clásicos de Los Secretos desde 1983 como 'Margarita' o 'La última vida de un gato', y al que ellos llaman familiarmente "el sexto secreto".
Temas como 'Háblame', 'Un poco de mi voz', 'Nos quisimos sin querer' o 'Nos vemos en abril', además del single 'Nada para ti', suenan a Los Secretos de siempre, "porque esas son las melodías que surgen y los textos que nos dicen algo. Son vivencias que convertimos en música y que lo hacemos así porque no sabemos hacerlo de otra manera".
"Nuestra forma de componer y tocar ha sido así desde siempre", asegura Jesús Redondo, a lo que Álvaro añade que su objetivo es "hacerlo con dignidad, con el respeto que nuestro público se merece y con la obsesión de hacer buenas canciones".


