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The Verve busca nuevos himnos con 'Forth'

The Verve 1/9/2008

El grupo británico lanza el 2 de septiembre su primer álbum de estudio en once años, cerrando las heridas que acabaron con la banda tras la publicación de 'Urban hymns'.

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El grupo británico The Verve ha conseguido cerrar las heridas de sus rencillas internas para editar un nuevo álbum, 'Forth', con el que retoman su carrera casi once años después de la publicación de su anterior disco, el apoteósico 'Urban hymns'.

El cuarto álbum de la banda, que sale a la venta el 2 de septiembre y que está publicado por EMI, reúne diez temas en los que el grupo se puso a trabajar después de que el cantante Richard Ashcroft y el guitarrista Nick McCabe decidieran olvidar las diferencias artísticas que motivaron su separación en 1999.

Aquella no había sido la primera ruptura. The Verve vivió antes una separación temporal, a mediados de los noventa, que el éxito mundial, que no llegó hasta 1997, con su tercer álbum. "Hemos tenido mucho tiempo para pensar en las cosas. Somos más viejos y más sabios", reflexiona McCabe, de 37 años, al hablar de la reunificación.

Durante el tiempo que duró la separación, Ashcroft publicó tres álbumes en solitario y los otros miembros del grupo participaron en varios proyectos, ninguno de ellos de gran impacto.

Mientras tanto, la música que habían creado juntos no dejaba de revalorizarse con los años. En especial 'Urban hymns', considerado ya piedra angular del pop británico de fin de siglo y cuyo tema estrella, 'Bitter sweet symphony', es reconocido como un clásico. 'Forth' pretende recuperar el espíritu de aquel álbum, repitiendo la fórmula de combinar temas directos con otros ampulosos y psicodélicos.

Un reencuentro sencillo

Para el bajista Simon Jones, el reencuentro fue bastante sencillo. "Richard nos trajo al estudio, tomamos un poco de café y charlamos durante una hora, y después de eso ya estábamos tocando música. Era realmente como en los viejos tiempos", apunta.

Varias de las canciones del álbum tienen su origen en las sesiones de improvisación en las que el grupo, según han destacado sus miembros, volvió a tocar como una banda. "Se puede escuchar en el disco toda la emoción de estar en una habitación juntos tocando", asegura Pete Salisbury.

De esas 'jam sessions' surgió 'Love is noise', el primer single del álbum, construido alrededor de una muestra vocal que se repite durante los cinco minutos que dura el tema, el de mayor gancho de un disco en el que los seguidores de The Verve reconocerán en canciones como 'Rather be' ecos de 'Urban hymns'. También 'Sit and wonder', el corte que abre 'Forth', nació de una improvisación durante una de las primeras sesiones que el grupo británico mantuvo tras su reencuentro.

Pete Salisbury recuerda que la banda estuvo trabajando varias semanas en el nuevo álbum y luego emprendió una gira que les mantuvo alejados del estudio durante meses de noviembre y diciembre de 2007. Después regresaron para concluir el disco, que ya han tenido ocasión de presentar en Madrid, durante el festival Summercase celebrado el pasado mes de julio.

The Verve se encargó de producir el álbum, en el que participaron varios ingenieros de sonido, algunos de ellos viejos conocidos como Chris Potter, quien ya trabajó en el anterior disco de este grupo surgido en 1989 en Wigan (Inglaterra) y que publicó en 1993 su primer álbum, 'A storm in heaven'.

En vísperas de la publicación de su álbum de regreso, el grupo no se pone plazos. "Si queremos hacer otro disco de aquí a cinco años lo haremos; si no queremos, no lo haremos. Pero espero que nunca condenemos a la banda a ser una especie de tumba para elefantes del rock and roll", concluye Richard Ashcroft.