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Rickie Lee Jones desnuda su música en un nuevo disco

2/2/2007

La musa del rock de los años setenta vuelve al mercado discográfico con 'Sermon on Exposition Boulevard', un álbum con trece canciones en las que explora un sonido "natural, sencillo y tranquilo" que rezuma "espiritualidad".


 

Rickie Lee Jones regresa a la actualidad musical con un nuevo trabajo que verá la luz el próximo 5 de febrero. La cantante confesó, en una entrevista telefónica con Efe desde Los Ángeles, que "a pesar del paso del tiempo" no ha "perdido la fe" y, por ello, tras cargar contra la política de George W. Bush en su anterior disco, 'The evening of my best day', se centra en la vida espiritual para lanzar su 'Sermon on Exposition Boulevard'.

Sin embargo, la intérprete, que saltó a la fama en 1979 con un primer disco homónimo que contenía su famoso tema 'Chuck E's in love', aclara que esta fe "no es la misma que se tiene en una concepción tradicional, que parece que compensa una carencia de conocimiento, sino que se basa en el sentimiento de que tus acciones tienen una recompensa".

Gracias a la producción de Lee Cantelon, Rob Schnaft y Peter Atanasoff, la complejidad de sus letras en canciones como 'Where I like it Best' o 'Circle in the sand' va acompañada "de un sonido natural y sencillo", explicó, "sin florituras, pero muy físico, con una gran fuerza que le da mucha profundidad".

Con un acompañamiento mínimo, que en algunos de los temas está compuesto por una única guitarra, y con una voz que sigue sonando joven, aunque cada vez más rasgada, Rickie Lee se muestra de manera "muy íntima" en 'Sermon on Exposition Boulevard', y se muestra orgullosa de "estar al margen de toda la realidad política estadounidense".

Aunque Rickie Lee Jones reconozca en sus letras a Jannis Joplin, Elvis Presley y, sobre todo, a Jimmi Hendrix como sus "santos particulares", expresa también en este disco, de manera explícita y a través de temas como 'Gethsemane' o en la pieza instrumental 'Road to Emmaus', su fascinación por la Biblia "como fuente de creación musical".

En otras composiciones, como 'Where I like it best' y 'Do you know my name', deposita su confianza en "la bondad de la gente y en su capacidad para ir hacia delante, aguantando situaciones que ni siquiera cabían en la imaginación", señaló.

Así, la artista prosigue entusiasta describiendo la vocación mesiánica de su disco y comenta cómo "a pesar de la sensibilidad humana hay mucho dolor en el mundo" y, por ello, mientras se compromete con "los problemas que existen en el mundo" a través de baladas desgarradas, ha sentido la obligación de incluir "algunos temas que arranquen a la gente una sonrisa y contagien ganas de vivir".

Rickie Lee Jones, que apostó por un registro independiente en una época en la que la moda imperante era la música disco y el punk comenzaba a despuntar, sigue sintiéndose una artista "con plena libertad" para la que el éxito es "poder pagar el alquiler, recibir amor y ver feliz a mi hija".

Entre sus planes futuros, reconoce que le "encantaría poner música a una película", tras su experiencia en 'Amigos con dinero', protagonizada por Jennifer Aniston y Frances McDormand, y después de actuar en 'Dream Boy', del cineasta independiente James Bolton. Su relación con el mundo del cine incluye también canciones compuestas para la película de Martin Scorsese 'El rey de la comedia', en 1983, o para 'Frankie y Johnny', de Gary Marshall, en 1991.

Precisamente, Rickie Lee Jones utiliza el Séptimo Arte para explicar su filosofía y, tras una carrera marcada por los excesos de su vida personal y por turbulentas relaciones sentimentales con Tom Waits y Chuck E. Weiss, concluye que "la vida y los discos son como las películas: cada fragmento es perfectamente autónomo, con otros actores y otra historia".