R.E.M. regresa a lo grande a Barcelona tras una década de ausencia
10/1/2005
Cerca de 18.000 personas presenciaron esta noche en el Palau Sant Jordi el apoteósico regreso de R.E.M. a Barcelona, en un concierto que desempolvó algunos de los clásicos de la banda liderada por Michael Stipe y en la que los norteamericanos hicieron un repaso de su último trabajo, 'Around the sun', álbum marcado por la situación política de Estados Unidos.
Un cuarto de hora más tarde de lo previsto, el trío formado por Michael Stipe, Mike Mills y Peter Buck arrancaron con Finest worksong. Un Stipe, con los ojos pintados a modo de antifaz, un Mills luciendo una llamativa chaqueta y un discreto Buck saltaron a un escenario ambientado con unas luces que parecían estalactitas de colores y una pantalla que ofrecía imágenes en diferentes formatos.
En un set, en el que se intercalaban canciones de 'Around the sun' como 'Aftermah' o 'Boy in the well' con material de sus primeros tiempos. El primer gran momento de la noche fue cuando la banda interpretó 'Everybody hurts', durante la que aparecieron los primeros mecheros de la noche. 'Imitation of life', presentada por Stipe como su “primer número 1 en Japón”, recibió la segunda gran ovación de la noche entre un público mayoritariamente joven.
El trio, liderado por su cantante, Michael Stipe, flanqueado por el guitarrista Peter Buck y el bajista Mike Mills, estuvo acompañado de Ken Stringfellow (teclados), Scott McCaughey (guitarra) y Bill Rieflin (batería), sonó compacto en todo momento y un inquieto Michael Stipe que, que vestía traje negro y corbata roja, se contorneaba casi obsesivamente al compás de la música.
La locura se desató en el Sant Jordi cuando la mandolina de Buck entonó las primeras notas de 'Losing my religion', clásico indiscutible de la banda. Tras una breve pausa, R.E.M. regresó con unos bises marcados por 'Whats the frequency, Kenneth?', 'Leaving New York' (acompañada de imágenes de la ciudad) , la inédita 'Im gonna DJ' y la coreada 'Man on the moon', que puso el broche a un concierto de cerca de dos horas.
El concierto estuvo precedido de la actuación del neoyorquino Joseph Arthur, que fue presentado con puntualidad británica por Michael Stipe, y que ofreció un set acústico de tres cuartos de hora aderezado con samplers. Con un Sant Jordi que iba llenando sus gradas a medida que el cantautor desgranaba su repertorio, Arthur presentó algunos temas de su último trabajo, 'Our shadows will remain'.
R.E.M. ya sólo había tocado una vez en Barcelona, fue en febrero de 1995, cuando los de Athens llegaron al Palau Sant Jordi para presentar 'Monster'. El de anoche en Barcelona, es el tercer concierto de la banda en territorio europeo.
Gira europea
El concierto está incluido en su gira mundial de 2005 que se inició el 7 de enero en Lisboa y tras su paso por España, se prolongará durante dos meses hasta acabar a finales de febrero en Dublín. En primavera, la banda regresará a España, para ofrecer conciertos en Torrevieja (Alicante) en el parque Antonio Soria de la Ciudad Deportiva Municipal, el 27 de mayo y en Gijón el domingo 29.
Para el concejal de Cultura, es "un auténtico placer" para el Ayuntamiento de Torrevieja poder anunciar que se ha llegado a buen puerto con una negociación prolongada durante seis meses y que, finalmente, ha logrado arrebatar la fecha a otros municipios "pretendientes" del litoral mediterráneo que querían contar con la banda liderada por Michael Stipe.
El último trabajo del grupo salió a la venta el pasado 4 de octubre y sigue en los primeros puestos de las listas de ventas de todo el mundo, gracias al filón comercial de su primer sencillo, 'Leaving New York' (un homenaje a la ciudad tras el 11-S) y a su aparición mediática masiva como miembros destacados de la campaña 'Vote for change', que junto a Bruce Springsteen viajó por EEUU denunciando la política de George W. Bush y pidiendo el voto, con carga intelectual y pacifista incluida, para John Kerry.


