ritmic.com

Los entresijos del negocio musical al descubierto....

12/7/2004

Con el título de ‘Requiem por la música, los artistas y la industria’ se ha editado un libro que recoge las vivencias, andanzas y anécdotas de un ex directivo de una discográfica


 

Tras el misterioso seudónimo de J.L. Greensnake se oculta uno de los más brillantes ex directivos que el sector discográfico de nuestro país ha dado en los últimos 30 años, quien asegura que el futuro de la música pasará por Internet...

Con el apocalíptico título de ‘Requiem por la música, los artistas y la industria’ se ha editado un libro que recoge las vivencias, andanzas y anécdotas de uno de los personajes más representativos de la industria discográfica en nuestro país de los últimos 30 años.

De lectura imprescindible para todo aquel que quiera conocer de primera mano los tejemanejes del ‘mundillo’ musical, los mánagers, las promociones, las giras de los grandes artistas, los fichajes, el funcionamiento del entramado que rodea a las promociones de los discos, así como un sinfín de anécdotas divertidas en las que se cita a los principales responsables de que la industria discográfica de nuestro país sea como es.

El libro, publicado por la Fundación Autor, ha sido escrito por JL. Greensnake [Serpiente Verde]. Tras este seudónimo se oculta un muy conocido ex directivo musical que en medio de su etapa como directivo también fue representante de algunas de las figuras más relevantes del negocio discográfico nacional. Rafaella Carrà, Miguel Bosé, José Luis Perales, Enrique y Ana, Ricky Martin, Raphael, Nacha Guevara, Locomía, Alejandro Sanz, Shakira o Mónica Naranjo son sólo algunos de los intérpretes a los que descubrió, representó o promovió en algún momento de su vida. 

JL. Greensnake asegura que desde hace una década la industria "ha sido incapaz de aportar grandes talentos" que siguieran sorprendiendo, creciendo o imponiendo su estilo. "Estamos viviendo del pasado, casi como con los clásicos", se lamenta. “Ha sido la propia industria la que ha acabado matando el negocio musical”. "Ha sido incapaz de tener visión y rentabilizar los enormes beneficios de los años del paso de explotación de sus catálogos de vinilo a cd".

Por si fuera poco, añade "además de alimentar con cifras absurdas a los medios de comunicación, quitó importancia al contenido y misión de las canciones, confundiéndolas con cualquier otro producto de consumo". Y vaticina: "La industria será la que pague de forma clara el mayor precio a su propia codicia".

De sus declaraciones tampoco salen bien parados los artistas, a los que dedica algunas reflexiones de gran dureza. "Son seres desequilibrados, inseguros y egocéntricos que se entregan con pasión cuando no son nada, y recelan, porfían y se aíslan cuando llega el éxito". 

Durante casi 350 páginas, el autor repasa sus inicios, su relación con los distintos artistas con los que ha trabajado, su paso por las multinacionales del ramo , sus proyectos discográficos y un largo etcétera, todo ello aderezado con la inclusión de algunas fotografías, en las que Greensnake siempre aparece con su rostro oculto tras un círculo....

Futuro incierto

Respecto al futuro de la industria discográfica, sus predicciones no pueden ser más pesimistas. Respecto a la organización y funcionamiento del sector durante los últimos 30 años, prevé un cambio radical en este negocio, apuntando que “a la etapa actual de "fusión loca y desenfrenada sin criterio" seguirá una vuelta a "la belleza formal de la melodía y al uso racional frente a lo heterogéneo". Aconseja a los músicos huir de la “banalización” de los mensajes y tener muy en cuenta el contenido de lo que interpretan si desean llegar a ser "guías de su generación".

La independencia marcará los nuevos tiempos. Respecto a Internet, deja claro que será la forma de comercio que mantendrá viva la música. "Cientos de ejecutivos -como ellos se llaman -oportunistas como les llamo yo- se quedarán en la calle, sin poder comer más la sopa boba".