Lole Montoya, emocionada por volver a los escenarios
7/8/2006
La cantaora, que en los setenta revolucionó el mundo del flamenco, da un nuevo impulso a su carrera musical tras separarse de su pareja artística y sentimental, Manuel Molina.
"Me emociona volver a los estudios de grabación, a los escenarios", afirma Lole Montoya, que, a sus 52 años, confiesa estar "en un momento bonito" y con ganas de "crear". En los últimos meses ha ofrecido cuatro conciertos, el último de ellos el pasado jueves 3 de agosto en el ciclo de flamenco de Los Veranos de la Villa, Madrid, con su hija Alba Molina, a la que ella llama "mi mejor canción".
El próximo 18 de agosto actuará en Los Corrales, Sevilla, y luego, en septiembre, comenzará a grabar un nuevo disco de flamenco, dos años después de editar su último álbum, 'Ni el oro ni la plata'. Un proyecto discográfico del que no quiere dar detalles, pero que, según cuentan, será un vuelco de su carrera y de su voz hacia otras latitudes.
En 1975 Lole Montoya y Manuel Molina abrieron una nueva puerta para el flamenco con su primer disco, 'Nuevo Día', con el que, entre otras cosas, adivinaron la riqueza de la fusión del flamenco con la música árabe en temas tan inolvidables como 'Erase una vez' o 'Todo es de color'. Lole asegura que tiene "muy superada" la separación artística y sentimental de Manuel Molina. "Me encuentro bien, en el escenario estoy a gusto sola, con mis músicos, porque me entienden. A Manuel le recuerdo como algo importante, le echo de menos pero sin nostalgia ni sufrimiento, sino como algo limpio, bonito".


