Lila Downs se quita la resaca con 'Ojo de culebra'
6/10/2008
La cantante mexicana colabora con La Mari de Chambao y Enrique Bunbury en un disco que pone el acento en la música del sur de Estados Unidos.
Tras la resaca de 'La cantina', su anterior disco, Lila Downs ha buscado una sanación "de lo espiritual y lo físico" en 'Ojo de culebra', un nuevo trabajo en el que la cantante mexicano-estadounidense se ha hecho acompañar de voces como las de Mercedes Sosa, La Mari de Chambao, Enrique Bunbury o Rubén Albarán.
"Mi inspiración está muy basada en la tristeza y en la angustia. Me empujan a componer cosas que me alegren", señala una artista que ahonda y amplía en su nuevo disco los mestizajes musicales que han caracterizado toda su vida y su carrera.
En esta ocasión, y además de incluir toques aflamencados, influencias de la cumbia, el reggae o hasta de música zíngara, Lila Downs pone la mirada en los ritmos del sur de Estados Unidos, lo que la lleva a hacer versiones de 'Black magic woman', el clásico de Peter Green que popularizó Santana en los años setenta, o de 'Yo envidio al viento', de Lucinda Williams.
Pero salvo esos temas, la mayoría de los trece cortes del álbum han sido compuestos por ella y por Paul Cohen, su compañero musical y sentimental desde que Lila Downs comenzara una carrera que llevó a Chavela Vargas a citarla en su despedida como su sucesora.
Homenaje a los chamanes
Tras éxitos de discos como 'La sandunga', 'One blood' o 'La cantina', llega ahora este nuevo trabajo, en el que esta hija de una cantante mixteca y de un cineasta estadounidense rinde también tributo a los chamanes y curanderos de su tierra.
No en vano, durante su elaboración Lila Downs ha vivido un momento crítico en su vida y en su carrera. "Tuve un problema de voz en un momento muy triste de mi vida", cuenta la cantante haciendo referencia a sus problemas para ser madre. Entonces acudió a Doña Queta, una conocida curandera de Oaxaca. "Me dio una serie de tés que tenía que tomar en seis meses y que me rejuvenecieron, me sentí plena. También me dijo que tenía que hablar con mi cuerpo, con mis riñones, con mi estómago, y pedirles perdón. Me encantó ese diálogo", añade.
Un tratamiento en el que seguramente también influyó el hecho de llegarse a plantear: "¿Y si ya no puedo ser cantante, qué haré, si yo he venido a cantar a esta vida?", recuerda tras asegurar que "se marchitaría" sin componer ni subir al escenario.
Tras compartir una canción con Caetano Veloso, Lila Downs decidió invitar a su nuevo disco a otros artistas. Y ahí están canciones como 'Ojo de culebra', en la que participa La Mari de Chambao; 'Perro negro', con Rubén Albarrán de Café Tacvba, 'Tierra de luz', con Mercedes Sosa, o 'Justicia', con Enrique Bunbury. Se han quedado fuera otras voces que intentó incluir en el proyecto, como la de Concha Buika.
"Aprendes mucho trabajando con otros. Por ejemplo, cuando vi a La Mari. Yo, cuando canto, tengo que calentar la voz, hacer respiraciones, y ella entra al cuarto y empieza sin más", revela Lila Downs.
Siempre dispuesta a enriquecer sus propias raíces culturales, la artista, que en 2005 obtuvo un premio Grammy Latino con 'One blood' y en 2006 fue nominada a los Oscar por su aparición en la película 'Frida' (Julie Taymor, 2002), tiene en mente aceptar "un reto" importante: componer todos los temas para un musical basado en la novela 'Como agua para el chocolate', de Laura Esquivel. Una propuesta que le ha planteado un productor de Broadway y que se está pensando "muy seriamente", mientras prepara su siguiente disco, que tendrá "algo de música ranchera con mariachi".
Y todo eso mientras tiene entre manos una apretada agenda de conciertos de 'Ojo de culebra', dentro de una gira que recalará en España el 28 y 29 de octubre en Las Palmas y Tenerife, el 1 de noviembre en Llanes (Asturias) y el 7 en Alcobendas (Madrid).



