Lenny Kravitz y Bob Dylan cierran el Rock in Rio
7/7/2008
El bardo de Duluth y el rockero neoyorquino pusieron el broche de oro a un festival por el que han pasado estrellas de la talla de Shakira o Amy Winehouse.
Bob Dylan, Lenny Kravitz, Franz Ferdinand y Café Tacvba pusieron los acordes finales a la primera edición en España de Rock in Rio, un festival al que se han asomado cerca de 300.000 personas en sus cinco jornadas y que repetirá en la localidad madrileña de Arganda del Rey en 2010.
Alrededor de 41.000 personas acudieron al último día de conciertos -una cifra muy inferior a las de las dos jornadas anteriores-, que los mexicanos de Café Tacvba se encargaron de calentar a ritmo de su particular sonido, en el que mezclan el pop-rock con hip hop y música folclórica latina.
Tras unas gafas negras y pañuelo al cuello, Lenny Kravitz no se resistió a dar muestras de su controvertida personalidad en el cierre de la fiesta y, tras el conocido 'Always on the run', uno de los primeros temas del concierto, paró la actuación por un "humo" que le llegaba al escenario y que le estaba "matando" la garganta.
Volvió a trenzarla Kravitz y, ya sin gafas, fue repasando clásicos de su discografía como 'Field of Joy', 'Love, love, love' y 'American woman', con las que no falló a la hora de predicar el amor como única clave para solucionar los problemas mundiales.
También dejó tiempo el compositor para canciones de sus trabajos más recientes, como 'I'll be waiting', perteneciente a 'It's time for a love revolution', un disco con el que actualmente está en gira.
El neoyorquino cerró el show, en el que en todo momento -y como no podía ser de otro modo- lució un estética cuidadosamente espontánea, con 'Fly away', 'Let love rule' y el tema 'Are you gonna go my way', que dio nombre a uno de sus trabajos más exitosos de principios de los noventa.
Bob Dylan, impecable
Antes, sin mediar palabra con el público como es costumbre, había aparecido un Bob Dylan impecable, que destiló la esencia de su música en un concierto austero y sin concesiones en el que recorrió sus aclamados últimos álbumes y recreó algunos de sus clásicos en nuevas versiones irreconocibles, acompañado por una extraordinaria banda.
Dylan desgranó algunos temas de su último álbum, 'Modern times', publicado hace un par de años, como 'Rollin'and tumblin'' y 'Thunder on the mountain', y ofreció clásicos imprescindibles como 'Just like a woman' y 'Like a Rolling Stone', con el que cerró concierto después de una hora y cincuenta minutos, una de las actuaciones más largas del festival.
Aunque de nuevo se negó a permitir la retransmisión televisiva de su concierto y la asistencia de fotógrafos en el foso, al menos Dylan se mostró sonriente sobre el escenario en varios momentos y agradeció la complicidad de un público intergeneracional.
Por su parte, el cuarteto escocés Franz Ferdinand anticipó ante el público de Rock in Rio parte su nuevo álbum, que no verá la luz hasta 2009, en un concierto que comenzó más tarde de lo previsto debido al retraso originado por Bob Dylan.
Los ritmos rock bailables de 'Take me out', 'This fire' o 'The dark of the matinée', que les han permitido conquistar las listas de éxitos de media Europa, sonaron junto a temas inéditos como 'Turn it on', 'Katherine kiss me', 'Ulysses' o 'What she came for'.
En la clausura, el brasileño Roberto Medina, fundador de Rock in Rio, se mostró "satisfecho" por las cerca de 300.000 personas que se han acercado a la primera edición del festival en España, y anunció que volverá a Arganda del Rey en 2010.
De Tokio Hotel a Amy Winehouse
En sus cinco jornadas, el festival pasó del veterano Neil Young y los sonidos acústicos Jack Johnson del primer día a las estrellas del pop juvenil como Tokio Hotel o El Canto del Loco, en la segunda cita de un programa en la que también hubo cabida para los ritmos brasileños de Carlinhos Brown e Ivete Sangalo.
El duelo entre Amy Winehouse y Shakira en la tercera jornada se saldó a favor de la colombiana, merced a una enérgica profesionalidad de la que no hizo gala la británica.
El carácter heterogéneo del festival se hizo patente al día siguiente, mezclando en el escenario principal flamenco, el pop español de Estopa y Alejandro Sanz con los esperados The Police, que se despidieron del público español con sus grandes éxitos.





