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Lenny Kravitz se promociona en España

Lenny Kravitz 30/4/2008

El músico estadounidense ha pasado por Madrid para animar al público de cara a su actuación en el Rock in Rio, donde interpretará temas de su álbum 'It's time for a love revolution'.

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Lleva 19 años cantando a la paz y al amor, temas recurrentes que Lenny Kravitz mantiene en su nuevo disco, 'It's time for a love revolution', donde vuelve a hacer un gran llamamiento. "Son los pequeños pasos los que hacen que el mundo mejore", ha dicho hoy a su paso por España, donde actuará este verano.

"El mundo es mucho peor a como solía ser hace 20 años", opina un Lenny Kravitz consagrado a la espiritualidad y con un nuevo disco de estudio ya en el mercado, el octavo de una carrera que comenzó con el mismo mensaje que este último, bajo el nombre 'Let love rule'.

Si tuviera que elegir entre Dios y el rock, Kravitz no duda ni un momento en decantarse por el primero. "Él lo es todo y lo escojo para todas las cosas", ha señalado el estadounidense, que será una de las estrellas del Rock in Rio.

La revolución de amor que propone Kravitz se materializa en las catorce nuevas canciones de este disco, 'It's time for a love revolution' (EMI), que presentará en directo el 29 de mayo de 2008 en el Recinto Ferial de Vigo, para luego acudir a los festivales Bilbao BBK Live'08 -5 de julio- y Rock in Rio en Madrid -6 de julio- y finalmente al Pavelló Olimpic de Badalona -8 de julio.

En 'It's time for a love revolution', Kravitz vuelve a mezclar el rock clásico con jazz, funky y soul y cuenta con dos sencillos de presentación que muestran la doble vertiente del músico hasta ahora, el guitarrero 'Bring it on' y la balada 'I'll be waiting'.

Si alguien cree que el artista lleva haciendo lo mismo en los últimos años, no va a ser él quien lo niegue. "Hago música de una forma bastante sencilla, con instrumentos reales, y fundamentalmente mantengo un mismo sonido. No voy a pasarme al techno ni nada por el estilo", ha asegurado Kravitz.

Aunque, por otro lado, el músico sí deja una puerta abierta a cierta experimentación, consciente de que está en "una primera fase" de su carrera y que "aún queda mucha música por explorar" en la restante, donde va a profundizar mucho más y va a disfrutar de mayor libertad, según considera.

Ha sido en Brasil, una de los países a los que ha viajado para grabar el álbum, donde ha encontrado mayor inspiración, algo que procede de "la energía que desprende su gente" y de "sus músicos desconocidos", recuerda Kravitz, quien confiesa escribir para sí mismo y mantener un diálogo interior a través de sus letras.

Tampoco va a ser él quien desmienta la fama de maniático del control que le precede, tras cantar, componer, producir, mezclar y tocar la mayor parte de los instrumentos en este trabajo. "Disfruto haciendo todas esas cosas. Todas ellas son mis pasiones e imprimen mi esencia al disco. Si dejo a otro la responsabilidad de alguna de ellas, el resultado final sería menos personal. Además, así no tengo que convencer a nadie de lo que quiero en el estudio de grabación", remacha.