La crisis acaba con el Summercase
26/2/2009
El festival, que se venía celebrando entre Barcelona y Madrid, queda suspendido este año por problemas económicos, los mismos que acaban con el Weekend Dance y el Daydream.
Los organizadores del Summercase han despejado la duda. El festival, que se celebraba en Madrid y Barcelona, no se realizará este año debido a la crisis, según han informado desde la empresa Sinnamon, que cancela otros cuatro grandes eventos -entre ellos el Weekend Dance y el Daydream- y está meditando el destino del Creamfields.
La situación económica "no garantiza" que puedan celebrar el evento con la calidad que desearían, explican los responsables de Sinnamon. En la nota, los organizadores del Summercase añaden que el evento, que tenía lugar entre Barcelona y Boadilla del Monte (Madrid) como una especie de puente aéreo entre ambas ciudades, se aplaza hasta 2010.
Sin embagro, Pedro Moscoso, miembro de la empresa, ha señalado que sigue en el aire la celebración del Creamfields en Andalucía y el festival itinerante e invernal Wintercase. El resto de festivales de Sinnamon -Ola Festival, Forward Festival, Weekend Dance y Daydream- también quedan cancelados este año debido a la crisis.
Aunque en un principio parecía que Sinnamon pretendía crear expectación eludiendo responder cualquier cuestión sobre la celebración de uno de los festivales más esperados del verano, los responsables de la empresa alegan que el retraso en comunicar su suspensión se ha debido a que han intentado agotar "todas las alternativas".
En la última de las tres ediciones que se han celebrado del Summercase, el festival reunió a 81.000 personas entre ambas ciudades. Mogwai, Blondie, Grinderman, Air, Arcade Fire, The Flaming Lips, New Order y Keane han sido cabezas de cartel del festival.
Hace tan sólo diez días, los responsables del Primavera Sound, Alberto Guijarro y Gabi Ruíz, señalaron sobre el Summercase que "esto iba a pasar". "El mercado de los festivales en España estaba inflado y tenía que estallar", añadieron respecto al retraso de una semana que sufrió el Summercase el año pasado para no solaparse con dos certámenes ingleses que sospechaban que podría restarles público, pero que le hizo coincidir de pleno con el Festival Internacional de Benicàssim (FIB).



