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Kiko Veneno y Delinqüentes cautivan a Madrid

8/6/2006

Kiko Veneno, Los Delinqüentes, Bebe y Muchachito Bombo Infierno regalaron su arte espontáneo al público madrileño. Temas de siempre y canciones de sus últimos discos que no defraudaron a nadie.
Carmen de Jesús


 

Pasadas las diez de la noche Kiko Veneno, acompañado del guitarrista Charlie Cepeda, hizo su aparición en el escenario provocando la aclamación del númeroso público que abarrotaba la sala Heineken de Madrid.

Kiko se encuentra de gira presentando su último trabajo, 'El hombre invisible'. Un disco, el décimotercero de su carrera, que grabó en su casa sevillana a lo largo de todo un año; coproducido junto a Charlie Cepeda cuenta con la participación de su banda en directo, Los Notas Del Retumbe.

Musicalmente, se trata de un disco "mucho más rico que los anteriores", pues, partiendo de la base flamenca, hay blues, folk, rumba, música brasileña, salsa, pop y rock.

Un Kiko Veneno entregado y divertido que no paró en toda la noche de interactuar con un público heterogéneo y numeroso que cantaba todas sus canciones al ritmo de las palmas. Algunos de los temas que sonaron fueron 'Memphis Blues', 'El Mensajero', 'Lo que me importa eres tú', 'Dime A', 'Contigo'... Canciones que cuentan "vivencias, las cosas de mi alrededor, sin costumbrismo y con psicodelia". Letras que hablan del amor, el desamor, de dibujos animados, de amigos y de esperanzas.

El cierre de su actuación llegó con 'Satisfacción', un tema de su último disco, que consiguió las sonrisas de muchos de los presentes. Kiko se despidió diciendo a su público "que bonito es saber qué no hace falta tener razón; mala sangre tiene el que no le pida a la vida satisfacción".

Después llegaron Los Delinqüentes, que acompañan a Kiko en esta gira y que también presentan un nuevo álbum, 'Recuerdos garrapateros de la flama y el carril', un disco de base flamenca con toques diversos que parecen crear un nuevo estilo musical. Marcos, 'er canijo', y Diego dedicaron su actuación al confundador del grupo Miguel Benítez, fallecido de un paro cardíaco en 2004.

Canijo y Diego repasaron sus mejores canciones, aunque se echaron de menos otras muchas, acompañados de grandes amigos como Muchachito Bombo Infierno y Bebe, que saltó al escenario para cantar 'Después' y 'La primavera trompetera', temas llenos de optimismo y de fuerza que animan a "seguir siempre adelante alegres y elegantes".

Sus estribillos arrebatadores, sus canciones de historias fascinantes que a todos resultan cercanas, su ironía y su desparpajo hicieron disfrutar a todos los presentes.

Un espectáculo cargado de improvisaciones y lleno de amigos que convirtió la sala en una gran fiesta, pese al calor insoportable. La euforia se apoderó de los presentes cuando llegó la despedida: 'Volando voy'.  "Enamoraos de la vida aunque a veces duela" se marcharon y  pusieron el punto final a un concierto de dos horas y media que no defraudó a nadie.