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Julieta Venegas dice ser ''una esquizofrénica de la música''

22/5/2006

'Limón y sal' es el cuarto disco de la artista, un álbum en el que busca quitarse "límites y encasillamientos". "En este disco me he desatado totalmente", cuenta en una entrevista concedida a la agencia Efe.


 

La cantante y compositora mexicana, que con su anterior trabajo discográfico, 'Sí', vendió más de medio millón de copias, ganó un Grammy Latino 2004 y fue nominada al Grammy Internacional 2005, vuelve con su acordeón y su voz regalando sonidos de rock, pop, tango, bolero, cumbia, reggae, hip hop y electrónica.

Dice que no siente que haya llegado a ningún sitio porque "lo que yo voy buscando es independiente del éxito y tiene más que ver con buscar una forma de expresarme, de desahogarme a través de unas canciones que son siempre autobiográficas".

El amor, que define como "el saborcito de la vida", es el tema protagonista de las trece canciones de 'Limón y sal', dos ingredientes que ella le añade a todo, menos, por raro que parezca, al tequila.

"Es un disco de canciones en el que los estilos van para todos los lados" y en el que ha contado con la colaboración de músicos latinoamericanos como Cachorro López, Coti Sorokin, Anita Tijoux, Dante Espinetta o Jorge Villamizar. "Soy muy solitaria para escribir, para componer, por eso me gusta tener apoyos después", señala.

Esas mismas colaboraciones y su forma de "dejarme llevar por las canciones y de sentir que "aún ando buscando mi camino" hacen que 'Limón y sal' sea un disco ecléctico y variado. Este último trabajo, que será editado el próximo 30 de mayo, incluye una versión de 'Sin Documentos' de Los Rodríguez a ritmo de cumbia.

Julieta Venegas sigue acompañada de su acordeón, un instrumento que compró cuando se disolvió el último de los grupos en los que participó y se dio cuenta de que "no estaba hecha para bandas". "Nos repartimos un dinero que tenía el grupo y yo me compré el acordeón, era como poder salirme del piano, llevarlo al escenario, es un instrumento que me aterriza, lo hace todo más terrenal y folclórico, y desprende todo un mundo de sensaciones desde festivas a melancólicas".