García: ''Me encanta componer canciones de ducha''
15/9/2004
Manolo García está arrasando con su nuevo disco "Para que no se duerman mis sentidos". 200.000 ejemplares en tan sólo 7 días podrían hacer endiosarse a más de uno, pero, lejos de esto, el cantante de Albacete se sigue considerando "una persona normal, con sus momentos casposillos".
"Libertad, me veo obligado a perseguirte", asi reza el pie de un autorretrato de Manolo García que ilustra su nuevo disco. Y con esa máxima se presenta , plagado de novedades, de sentimientos y de historias que García ha ido recopilando a lo largo de estos 8 años de "ausencia musical". 16 canciones, una de ellas instrumental y un dvd con sus denominadas" imágenes cutre-vídeo-artísticas" son su mejor carta de presentación. Su sencillez, humanidad y calidez son el compás perfecto del ritmo de un cantante consagrado.
En su ausencia, muchos han sido los que han querido escuchar en otras voces su particular color de voz, o hallar en otras mezclas sus sonidos tan particulares, pero el estilo de Manolo García es único, quizá por que "desde chaval tuve la certeza de que lo mío era la música. Para mi la música es algo muy importante, no es una forma de lucrarse. Soy un privilegiadao por ganarme la vida con esto, pero no pretendo ni crear estilo ni dejar de componer si no me va bien. Disfruto creando música. Si además eso llega a la gente a quienes les gusta tu música, pues ese es el testigo que damos y que nos llevamos en esta carrera de relevos que es la vida".
Sobre su nuevo álbum, cargado de experiencias y relatos, asegura "no haberlo creado con idea de un disco, yo creo canciones, una a una, que luego unidas conforman un todo. Cuando termino una canción, la escucho y digo: Bien, me gusta. No hay más. No busco conseguir nada en concreto, no tengo capacidad para manipular las canciones. Si no me gusta va la papelera".
Nuevas canciones, nuevos sonidos y ochos años más encima que en su último disco, han supuesto cambios, unos cambios que el mismo asume como parte de un proceso de crecimiento de todo artista, "en este disco hay nuevos instrumentos, nuevas mezclas... Siempre debe haber una intención de evolución, en mi caso no es consciente, no busco cambiar, pero me gusta, de alguna manera en este disco hay un poco de mi primer disco en solitario, un poco del segundo, y un poco de cosas nuevas. Yo soy bastante 'friki' a mi manera, busco un terreno propio. Este disco lo que aporta de nuevo es ilusión".
Acerca de sus preferencias sobre sus tres discos, Manolo es claro "Aunque me encantan temas de mis anteriores álbumes, con las que más disfruto, y mi equipo también, es con las nuevas. Es una inyección de avance, somos animales nómadas y aunque llevemos vidas muy establecidas, la mente se mueve y éste, es mi pequeño avance personal".
En "Para que no se duerman mis sentidos" hay una clara influencia de la música brasileña, unos ritmos con los que Manolo se ha sentido muy identificado durante el largo año y medio que ha pasado en ese país "tenía el disco casi acabado y alguien me habló de grabar en un estudio de allí, y no quise desaprovechar la oportunidad. Tenía ganas de llevar algo nuevo, así que como tres días antes de grabar, hice lo que yo llamo 'canciones de ducha", un ejemplo es 'Niña Candela", que la comencé en la ducha con un ritmo 'tarataratatara..', ritmo claramente lúdico".
Sin duda este nuevo álbum es uno de los que más ha disfrutado el cantante, por el tiempo empleado en ello y porque su "alma de esponja" como él la denomina, le ha valido sentirse recompensado en todo momento por el desarrollo de los temas "A mi lo que me gusta es divertirme, estar contento, haga el día que haga, poder disfrutar de cada canción. Ni siquiera estoy pensando en el disco, sólo sé que me gusta lo que hago y cuando termino el día y me tomo mi cañita y mis anchoas, puedo aseguar: hoy me he ganado los garbanzos".
Un artista con muchos vértices
Manolo García ya no es sólo un compositor que escribe de la vida, de lo que siente, sino un artista de identidad propia, de larga experiencia, que no ha caído en las redes de la música comercial, un potencial que también ha visto Bob Clearmountain, un clásico que ha colaborado con Rolling Stones, Bruce Springsteen, David Bowie, Crowded House y The Church, entre otros muchos artistas. "He contado con la ayuda de alguien que yo creía imposible, Bob Clearmountain, la mezcla, con él, se hizo sola".
Sin embargo, para el dvd, Manolo García ha preferido supervisar cada detalle,"porque aunque no soy realizador, a veces la imagen se ve distorsionada si lo toca alguien que no sabe, asi que, así me aseguro de dar una imagen normal y no endiosada, como de artista que levita por encima del resto. Eso me da la risa.. Por eso intento que el aire del videoclip esté bajo mi control".
Un control que ambién trata de ejercer sobe sus propios hobbies y cualidades. Amante de la pintura, el arte, la fotografía y la música desde que tiene uso de razón, García sacará un libro el próximo 19 de octubre, 'Vacaciones de mi mismo', con las letras de sus canciones desde que tocaba con Los Rápidos, sus pinturas, y sus recuerdos de todos estos años, "un libro con el que no pretendo lucrarme ni mucho menos, tan sólo aportar a la gente las cosas que me gustan, un libro accesible para todo el mundo. Siempre me recuerdo dibujando, dándole la vara a mi madre para que me comprara libros de pintura por correspondencia. Más que un libro es un cancionero. Me he dado este capricho, porque, aunque presumo de no ser vanidoso, reconozco que aqui se me ha escapado un poco la vanidad".
Pero esta vanidad dista mucho de la personalidad de Manuel García García-Pérez, de 49 años, hijo de familia emigrante, cuya manera de tener siempre los pies en la tierra "es leer el periódico, cómo está el mundo a mi alrededor, cómo se destruye todo. A mi me gustan las cosas pequeñas, el compartir, el pensar que hay un Dios que hace que estemos todos aqui y en el que ya nadie cree. A veces digo que si Dios existe, tiene que aparecer YA en la televisión para que la gente pueda seguir creyendo".
Y hacer que sus fans sigan creyendo en su música tras todo este tiempo de 'sequía', no es tarea sencilla y sin embargo las cifras están ahí, y aunque a él lo que realmente le llega es "que a la gente le guste, que podamos comentar los temas, que sientan que cuento algo que les remueve algo en su interior", lo cierto es que tal como están actualmente las cosas, arrasar en una semana no es algo habitual. Pero como el propio Manolo García dice de si mismo "me gusta ser a veces pelín cutre, tener mis momentos de caspilla, porque eso es lo que nos hace humanos".
Nosotros no vemos nada de cutre, ni de casposo, sólo vemos un artista que te guste o no, sabe como conquistarte. "Qué pena no ser ave de paso" da nombre a uno de sus singles, pero la verdad es que a sus fans no debe darles ninguna pena que Manolo haya vuelto para quedarse.



