Fito & Fitipaldis continúan su escalada al estrellato
29/12/2006
El músico y cantante bilbaíno Fito Cabrales llenó hasta la bandera el primero de sus dos directos en Madrid con un concierto en el que demostró el porqué del éxito de su último disco, 'Por la boca vive el pez'.
Fito Cabrales presentó, el pasado 28 de diciembre, su nueva banda de Fitipaldis ante las 15.000 personas que abarrotaban el Palacio de los Deportes de Madrid. Durante dos horas de concierto, el público pudo disfrutar de un repertorio que hizo balance de la trayectoria del grupo e incluyó doce de los trece temas de su último trabajo, 'Por la boca vive el pez'.
Fito, que creó esta formación en 1998 para dar salida a su creatividad más allá del rock duro de su grupo anterior, Platero y Tú, renunció a temas de aquella época para demostrar que, con cuatro discos de estudio, tiene canciones suficientes para ofrecer un recital ameno, variado y capaz de combinar emotividad y ritmos vibrantes.
Carlos Raya a la guitarra, Javier Alzola al saxo y la percusión, Joserra Semperena en los teclados, Candy Camarero en el bajo y José El niño Bruno en la batería fueron, en gran parte, los responsables de que el concierto gozara de una versatilidad que viajó, en las 24 canciones interpretadas, por diversos géneros como el swing, el blues, el jazz y, por supuesto, el rock latino.
El single que da nombre al último trabajo de la formación, 'Por la boca vive el pez', fue la primera muestra de un público entregado a cada una de las canciones que han hecho al bilbaíno vender 190.000 copias y recibir dos Discos de Platino de su lanzamiento más reciente.
La primera parte del concierto estuvo caracterizada por los ritmos rockeros de temas como 'Como pollo sin cabeza' o 'Whisky barato', pero también hubo cabida para el blues de carretera de 'Me equivocaría otra vez'. Después sonaron clásicos como 'Para toda la vida' y 'Cerca de las vías', que dieron paso a la parte acústica del espectáculo.
Su disco de debut, 'A puerta cerrada', fue el protagonista de este cambio de tercio que, musicalmente hablando, fue el más logrado del concierto, con temas como 'Rojitas las orejas', 'Quiero beber hasta perder el control', de Los Secretos, y 'Callejón sin salida', de Barricada.
Fito, con su cigarro siempre encendido y sus patillas solitarias, fue abriéndose poco a poco a un público al que prometió "pasar una noche bonita". En la tercera parte confirmó su propósito, sumando al chispeante jazz del tema musical '214 Sullivan' dos de sus grandes éxitos: 'La casa por el tejado' y 'Soldadito marinero'.
De esta manera, los bises que el bilbaíno y su banda ofrecieron sonaron a exigencias del guión y bajaron el nivel de un concierto hasta entonces irreprochable, pese a incluir canciones como 'Abrazado a la tristeza', del Extremoduro Roberto Iniesta, y 'Donde todo empieza', que clausuró el recital.


