Entrevista a Miguel Bosé: ''La justicia es mi motivación y mi pecado la soberbia''
21/3/2005
Velvetina es la nueva cara de Miguel Bosé, un rostro marcado por los golpes de la miseria, la guerra, la xenofobia y las barbaries que nos envuelven cada día. Ha querido compartir esta nueva cara con nosotros, quiere que la conozcamos, que indaguemos en sus misterios y que descubramos las incógnitas de su trabajo más personal. Miguel Bosé ha querido desnudarse para nosotros y lo ha hecho en su casa, rodeado de sus perros y sus recuerdos.
Laura Domínguez
Esperando a Bosé en su terraza, rodeada por sus muchos perros (conté siete por lo menos), decidí observar detalladamente cada rincón de su chalet. En el jardín, junto a la piscina, descansa una contemporánea figura de piedra, el contorno de un toro tumbado a tamaño real. Allí sus perros disfrutan del aire libre y de un bañito cuando el calor azota. No es muy corriente ver a un perro tirarse a una piscina, pero en la casa de Miguel Bosé la libertad es la filosofía reinante.
Me invitó a pasar a su salón. Amplitud, calidad, elegancia, son palabras que definen esa ejemplar sala. Allí tuvo lugar la entrevista.
P.- En la rueda de prensa que hiciste en enero, comentaste que todavía no habías visto la cara a Velvetina y que esperabas que algún día se diera la vuelta ¿Sigues sin ver su rostro?
R.- Es prematuro, puede que en ocasiones haya intentado darse la vuelta pero yo la he dicho que no, todavía no. No me la imagino, además quiero mantener el misterio que ejerce, me gusta mucho ese misterio.
P.- Si comparamos 'Por vos muero' con 'Velvetina', nos damos cuenta de que son dos discos que no tienen nada que ver, de hecho parecen de distintos autores ¿Cómo lo haces para transformarte tan fácilmente, para transformar tu música de esa manera y en un periodo de tiempo tan corto?
R.- Por vos muero debe ser considerado como esos proyectos especiales que se construyen en una carrera y que son necesarios, que responden a sueños. A todo músico le dices ¿qué es lo que más te gustaría? Y te dirá: dame una sinfónica y déjame tejer todas esas sonoridades, todas esas calidades. Es el sueño de todos. En cuanto tuve la oportunidad de hacerlo, cuando tuve lo que yo quería, un equipo bien determinado, me dije: ahora o nunca, entonces o nunca.
Velvetina probablemente tenía que haber salido justo después de Sereno, pero la aplacé porque como era un proyecto que dependía sólo y exclusivamente de mi, no de un equipo. Además como yo no se escribir partituras para cada uno de los instrumentos de una sinfónicas, necesitaba profesionales y empapar a ese equipo. Debe ser considerado como un paréntesis, como lo fue Once maneras de ponerse un sombrero.
P.- Entonces se puede decir que 'Por vos muero' es un proyecto más personal que 'Velvetina'.
R.- Por vos muero es un sueño hecho realidad. Pero la herencia natural de mi carrera después de Sereno es Velvetina. Y habrá otros proyectos especiales, cosas que se salgan aparentemente de lo que es mi línea de composición y producción.
P.- Velvetina tiene un mundo acústico muy amplio, creas sonidos cercanos al dance, al trip hop o al chill out, pero todo ello de una manera muy personal que no debe ser englobada en ningún estilo concreto ¿esto es el resultado de un impulso o es la evolución de tu música?
R.- El chill out nace como puro sonido electrónico, luego se va enriqueciendo y ampliando, pero una vez que un estilo nace, tú lo puedes afrontar como te de la gana, lo puedes verter y traducir a instrumentos sólo electrónicos o hacer lo que quieras. Este disco es una evolución de mi música, pero claro, desde Sereno a Velvetina han pasado cuatro años, y durante esos cuatro años no habéis vivido conmigo todos los días y es muy difícil que podáis entender esa evolución natural. Es probar, dejar, apartar, investigar, meter, hasta que llegas a eso, de repente. Pero no nos levantamos un día Antonio Cortés y yo y dijimos: vamos a hacer esto, no, es una cosa que vamos poco a poco conquistando.
P.- Has dicho que tienes absoluta complicidad con Antonio Cortés
R.- Total
P.- Y parece que esta relación se va afianzando con los años ¿Piensas seguir involucrándole en todos tus proyectos?
R.- En el próximo desde luego vamos a seguir trabajando juntos. Ahora él esta terminando su segundo álbum con su grupo Blue Aliens Temple, un grupo fantástico, y en cuanto terminemos ambos, a mi todavía me queda un año de trabajo sobre este álbum, así que supongo que cuando yo termine, él también habrá concluido su trabajo con su grupo, así que nos meteremos a investigar y hacer el próximo juntos.
P.- El hecho de haber elegido a trece creadores para realizar tus vídeos, uno por canción ¿Tiene algún objetivo concreto?
R.- Si, que cada uno de ellos diera un punto de vista sobre una canción que se les entregaba de forma libre, eligiendo libremente la historia, libremente el soporte, libremente el lenguaje, libremente mi presencia en las historias, en los filmados o no, y todo ello a cambio de un bajo presupuesto y sin buscar vídeos al uso.
Es su visión de mi canción. Yo siempre he estado acostumbrado a que cuando hago una canción, ya tengo un vídeo listo en la cabeza. En este caso estoy orgullosísimo de decir que no tengo nada que ver y la autoría es al cien por cien de cada uno de ellos.
P.- ¿Qué mensajes podemos hallar en Velvetina?
R.- Hay dos zonas en Velvetina: una es la zona personal/emocional, que esta tratada con una poesía radical, contemporánea y tajante, palabra duras, contundentes, palabras ciertas, con peso; y la otra es la que yo llamo la del telediario. Mientras hacíamos esta producción iban surgiendo temas que nos iban contaminado, no quisimos ser ajenos a todos ellos. Había una necesidad de hablar sobre ellos, y lo hicimos: tal como Hey Max, que trata la inmigración; Ojalá Ojalá , sobre el poder de la palabra, del voto, de hablar, la palabra es una de las pocas cosas que nos hace a todos iguales y si no se sabe construir discursos, el sí y el no, con esos dos conceptos basta; Ella dijo no, que habla del mundo de la mujer; La tropa del rey, un no a la guerra después de tantos NOs que hemos dicho y tantas manifestaciones; o Tu mano dirá, que trata de una semilla que habla, es un cuento medioambiental.
P.- La inmigración, la guerra, el poder de la palabra, la tolerancia, es un álbum con trasfondo, lleno de temas sociales y de actualidad ¿Qué es lo que busca Velvetina? ¿Cambiar el mundo quizá?
R.- No, simplemente plantar una actitud, crear un pensamiento sobre un determinado tema. Pero no son temas nuevos: en Bajo el signo de Caín; o en Sol Forastero hacía una sátira violenta contra los Estados Unidos; en Nada particular que también hablaba de guerra mostrando la incipiente guerra de Yugoslavia; en Laberinto, Sequía, Agua clara, ¡Ay!, son temas recurrentes y cuando te pones a hacer un trabajo, el telediario te cuenta las mismas cosas.
P.- ¿Velvetina es una ilusión, es una utopía, o cree en el cambio?
R.- Velvetina apuesta por subrayar y reivindicar y alzar la voz en la zona más social de forma contundente y una vez más, reincidiendo de forma desnuda.
P.- Yo creo que con este disco quieres comunicar al mundo una serie de valores e ideales, pero a la mayoría de los medios les ha llamado más la atención el hecho de que Nacho Vidal salga desnudo ¿Es algo que te molesta?
R.- No, porque yo ya sabía que de eso se iban a hartar pronto, pero la música queda. Cuando ya han hablado tres o cuatro veces y empiezan a repetirse, eso deja de ser novedad, se quema sólo. Las cosas caen por su propio peso y no hay nada que tenga tanto peso como cada canción y cada historia. Ahora es cuando la gente ha empezado a hablar del vídeo y empieza a decir: que bonito vídeo, que imágenes más bonitas bajo el agua, ya nadie habla de Nacho Vidal. Esas son cosas que no me preocupan.
P.- ¿Qué te queda por hacer?
R.- Mucho, estoy en párvulos, y ahora con Velvetina, la sensación que tengo, como es una apuesta que me abre una puerta nueva muy futura, siento la sensación y la urgencia de poder explorar, investigar, jugar
P.- Y empezar una nueva etapa.
R.- Probablemente si, he tenido muchas etapas: Bandido fue una etapa muy contundente; pero también lo fue XXX; lo fue Bajo el signo de Cain, empecé a hacer las cosas de otra manera, a entenderlas de otra manera; y esta es otra etapa.


