El sonido Marlango, en el Festival de Jazz de Gijón
8/11/2007
Marlango, que empezó siendo un trío y ahora cuenta con seis miembros, ofreció un concierto a los asistentes del Festival de Jazz de Gijón, el pasado día 7 de noviembre.
Según la vocalista del grupo, la definición de sonido Marlango para su estilo musical es una idea que ha nacido del público y, de ninguna manera, una intención a la hora de componer. "El plan es que no hay plan", ha dicho Watling, que acompañada por el pianista Alejandro Pelayo y el trompetista Oscar Ibarra, ofreció una rueda de prensa previa al concierto con el abrieron la noche del pasado día 7 de noviembre el Festival de Jazz de Gijón.
La cantante ha admitido que la formación no tiene un estilo puro de jazz, pero que comparte con ese género la forma de componer las canciones sin un plan elaborado previamente y dejando muchísimo margen a la improvisación. Marlango, que comenzó su carrera musical como un trío, está compuesto, además, por el guitarrista Vincent Miñana, el bajista Manuel Bagués y el batería Gonzalo Maestre.
Ninguno de sus integrantes cree en la monogamia musical por lo que alternan sus actuaciones con otros trabajos en otros grupos musicales o en otras actividades artísticas o creativas, pero siempre vuelven a casa, como elos mismos dicen: "Marlango es como nuestra casa, a la que volvemos siempre con las mejores ideas y los mejores proyectos", ha asegurado la cantante.
El compositor y pianista Alejandro Pelayo ha afirmado que las mejores ideas que le surgen cuando no está en el grupo las guarda para las canciones de Marlango y ha señalado que si en su trabajo en publicidad encuentra una melodía muy bonita no va a dársela a una empresa.
El grupo está en plena gira de presentación de su último disco 'The Electrical Morning', un trabajo mucho más vitalista que los dos anteriores, según lo ha definido la crítica en una opinión que comparten los autores. Watling ha explicado que el vitalismo que han descubierto periodistas y publico en el último disco es producto del momento que están viviendo los integrantes del conjunto, en una etapa caracterizada por la intensa relación que mantienen como amigos entrañables.
Su música, como ellos la definen, no tiene estructura y da libertad al público para que saque sus propias opiniones. No obstante, Watling, durante la rueda de prensa en el Gato Tuerto, reconoció que su último disco, "aunque más vitalista, estambién más oscuro". "Lo mejor es que el que lo escucha decida", sentenció. Para la vocalista, cuando escriben una canción no piensan en el éxito comercial que vaya a tener o si obedece a un tipo de música determinado. Asimismo, señaló que la diferencia con los dos anteriores es que está producido por Pelayo.
Pelayo aseguró que si de algo tienen que presumir es de contar con el cariño y la complicidad de la gente. El pianista dijo que le dan mucho miedo las palabras, sobretodo las que son tan rotundas como sonido Marlango o grupo de culto. A su juicio, Marlango es una terapia para ellos.



