Efecto Mariposa destapa su 'rock original' en 'Complejidad'
12/9/2005
'Complejidad' es el cuarto álbum de Efecto Mariposa, en el que se han 'destapado y quitado capas' para sonar como lo hacían 'originalmente, mucho más rockeros', y con él debutan como productores, algo 'complejo', como el título del disco, que les ha hecho ser 'muy autocríticos'.
En 'Complejidad', la cantante Susana Alva, el bajista y corista Francisco Ridgway -Frasco- y el batería Alfredo Baón -Fredy- cantan 'al amor y al desamor', hablando en primera persona 'del riesgo y de las injusticias sociales', explica Fredy.
El grupo, que lleva de gira desde mayo, toca el próximo viernes 9 en Ciempozuelos (Madrid), y finalizarán su recorrido por España en octubre en Alicante.
Este disco es más suyo que nunca, señala Frasco, porque asegura: 'al producirlo nosotros, el grupo da el cien por cien de sentimientos y ahora somos más rockeros y desenfadados que antes, aunque mantenemos el pop y funky'. Su primer sencillo fue 'Otra historia' y lo que ahora suena en las emisoras es una versión de 'No me crees', un dueto con el líder de Danza Invisible, Javier Ojeda.
El álbum se llama 'Complejidad' porque les 'costó mucho salir adelante cuando la anterior discográfica, Universal, firmó la carta de libertad', justo cuando estaban en 'pleno apogeo' tras versionar el tema 'El Mundo' de Fontana, explica Susana. 'También se llama así porque el panorama musical y mundial está bastante complicado', añade Fredy.
Ellos han seleccionado los doce temas del disco, pero los tres coinciden en que 'Complejidad' es uno de los mejores cortes, 'filosófico y con un mensaje esperanzador' para los que están en 'medio de la complejidad', apunta Fredy.
Del pop-rock al rock-pop
Efecto Mariposa debutaron en 2001 con un disco homónimo que demostraba que el pop tenía nuevos registros en lo comercial, hace dos años lanzaron 'Metamorfosis', un álbum que marcaba 'el paso del pop-rock al rock-pop, con sonidos más contundentes", y el año pasado prorrogan ese sonido con 'Metamorfosis 2'. Entre esas metamorfosis del grupo figuraba la marcha de uno de sus componentes, Raúl Osuna, que dejó los teclados para dedicarse a la psicología, con lo que de cuarteto pasó a trío.


