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Diana Krall enamora a Madrid

Diana Krall 2/7/2008

La canadiense abrió en el patio central del Conde Duque la nueva edición de Los Veranos de la Villa, que acogerá actuaciones de artistas como Gloria Gaynor o Pat Metheny.

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La voz aterciopelada de Diana Krall, una de las mejores intérpretes femeninas de jazz de los últimos veinte años, enamoró a Madrid en el estreno en el patio central del Conde Duque de Los Veranos de la Villa, que llevarán a la capital española a grandes artistas internacionales como Gloria Gaynor o Pat Metheny.

A pesar del elevado precio de las entradas -60 euros las más baratas-, el patio central del Conde Duque registró un lleno absoluto en su primera noche de conciertos. Engalanados para una gran velada, los asistentes abarrotaron el graderío a la espera de que Diana Krall ofreciera en directo lo que tan sugerentemente propone en sus discos.

La cantante y pianista canadiense salió al escenario a las 21:30 horas acompañada por tres grandes del jazz: Jeff Hamilton a la batería, Anthony Wilson con la guitarra y el maestro John Clayton, para regocijo del público, en el contrabajo.

Hasta que cada uno de los músicos hizo su primer solo, Diana Krall contuvo su voz y se limitó a disfrutar del enorme piano de cola desde el que contemplaba encantada a sus compañeros.

'Let's fall in love' fue el primer tema con el que acarició al Conde Duque, que cayó rendido ante el derroche de sentimiento y buen hacer que la intérprete destapó en tan solo unos minutos. La gente marcaba el compás con sus pies mientras algunos pájaros, que apuraban las últimas horas de sol, improvisaban el quinto instrumento del grupo de jazz.

Diana Krall homenajeó en su siguiente canción al inolvidable Nat King Cole con una versión de 'I will string along with you', sumándose al selecto club de músicos que ya hicieran sus propias grabaciones -Louis Armstrong, B.B. King y Frank Sinatra, entre otros-.

Comunión con el público

El público y la cantante consiguieron tanta empatía que la ovación no pudo esperar hasta las últimas notas. La impaciencia de la grada por aplaudir todo lo que ocurría bajo los focos se convirtió en habitual y los intérpretes se engrandecieron buscando la complicidad de la gente que se había acercado a verles.

La técnica y el buen humor al contrabajo de John Clayton despertaron el mayor entusiasmo. Bromeó tocando en graves 'La Macarena' y tanta era su expresividad que parecía que, si el músico perdiera su voz, podría hablar a través de su instrumento.

Otro de los grandes éxitos de Diana Krall, 'Devil may care', fue una buena excusa para la improvisación, y la guitarra y la batería se recrearon en sus afilados ritmos para deleite del público. "Estaréis contentos -soltó la artista en inglés- porque hace dos noches hubo un muy buen partido para vosotros. Mis hijos, que tienen un año y medio, solo quieren jugar al fútbol", bromeó la canadiense.

La gente entabló un diálogo con ella y la cantante agradeció a su marido, el también músico Elvis Costello, y a su familia el haberla acompañado a España para disfrutar "del sol y el vino tinto".

Sin embargo, el sol ya había desaparecido y las pocas estrellas que se veían en Madrid se acercaban disimuladas al cielo del Conde Duque para no perderse lo que quedaba de noche. 'Wonderful' y 'Boulevard of broken dreams' protagonizaron los bises, que llevaron al cuarteto de jazz a despedirse media hora antes de la media noche ante un auditorio entregado.

El 2 de julio, en el mismo escenario, toma el relevo Gloria Gaynor, que se acercará a España para presentar su gira del 30 aniversario de 'I will survive'. Será la segunda propuesta de un verano cargado de música en Conde Duque.