Día a día con Maná
26/6/2007
El Palau Sant Jordi tiene colgado el cartel de 'agotado' desde hace casi un mes. Conseguir una entrada para ver a la mejor banda de rock latino en Barcelona ha sido una misión imposible.
Día 7
· Paseando por Barcelona: Un día de merecido descanso en esta agotadora y excitante gira española de Maná. Unas horas para descansar, poder dormir y salir a pasear. También para ir de compras, a la peluquería, de visita por las calles o incluso por los bares del Barrio Gótico.
La familia de Álex llegó desde el otro lado del Atlántico y está encantado con sus niñas. Sergio se ha comprado una preciosa guitarra española. "Otra más para mi cuarto, con esta pienso dormir y todo", nos dice mientras la saca mimoso de la funda. Fher quería visitar el Museo de Dalí en Figueres. Tenemos que preguntarle qué le pareció.
Y los técnicos... Los chicos que salen corriendo para montar de un sitio a otro han cambiado la litera del bus por una cama de hotel y una ducha. Todo un lujo que se agradece. Muchos de ellos no conocían Barcelona, pero con todos los que hemos hablado nos cuentan que les ha gustado mucho la ciudad. "¡La arquitectura es tan fascinante y las chicas tan guapas!"
· Subasta de entradas: Esta mañana nos hemos dado una vuelta por Internet. El palau Sant Jordi de BCN tiene colgado el cartel de 'agotado' desde hace casi un mes. Conseguir una entrada para ver a la mejor banda de rock latino en Barcelona es una misión imposible... o carísima y llena de riesgos.
Algunas de las ideas más imaginativas para burlar la ley y desplumar a algún incauto las hemos encontrado en la Red. El precio de salida de una subasta de un boli Bic era de 299 euros. Eso sí, te regalaban dos entradas para el concierto de Maná de hoy.
Otros vendían naranjas de la china y por cada una daban una entrada, cuyo precio era de 80 euros. Lo mejor para estos casos es comprar tu entrada en un punto de venta oficial. Y si no hay para tu ciudad, ¡sal y haz turismo!
La gente que nos estamos encontrando a lo largo de estos conciertos viene de puntos muy muy lejanos de la geografía hispánica y europea. Todos están disfrutando y sin los problemas de tener una entrada falsa. Total, te va a salir por lo mismo. Eso o la próxima vez usa la agenda.
· Orange te trae a Maná... muy cerca:Y también la oportunidad de verlos en directo. En carne y hueso. Frente a frente. ¡Y hacerte una foto con ellos! Poderles saludar...
Eso acaba de ocurrir hace unos instantes en el encuentro de l@s ganador@s de Orange. Eidi, una venezolana afincada en Barcelona desde hace cuatro años, ha sido una de las afortunadas. Nos cuenta lo emocionante que ha sido: "Me gustan más ahora que los he visto frente a frente. Fher me gustaba mucho, pero de cerca, ¡está mucho mejor! Y Sergio gana mucho de cerca. ¡Qué boca! No me lo creía cuando me llamaron de Orange y me dijeron que tenía dos pases para ir a conocerlos en Barcelona. Así que llamé a mi amiga Ana y aquí estamos las dos. Mira, mira... nos hemos sacado fotos con ellos... y ahora nos vamos ¡al concierto!".
Pocas han sido las elegidas, pero bien afortunadas que se sienten. Así que si quieres tener la experiencia de ver de cerca a los chicos de Maná, ¡todavía tienes una oportunidad! Ya sabes que Orange te trae a Maná de cerca...
· En el Palau Sant Jordi:Todas las entradas están agotadas. Hay carreras para conseguir alguna invitación para alguien. El escenario está preparado. Los últimos retoques. Por la puerta aparecen las minicaravanas de Maná. Se abre la puerta. Son Juan y Phsyco, por un lado; del otro, Sergio. En otra aparecen Álex, Héctor y Juan Carlos (un sevillano en la corte del rock latino). Seguimos a Álex y a los demás hasta el escenario. Todos van tomando posiciones.
Fher es una figura que camina por las gradas vacías. Está comprobando despacito cómo se escuchan los instrumentos en cada centímetro del Sant Jordi. Prueba de sonido. Uno a uno, cada micrófono e instrumento son probados. Hay que ajustar la acústica del recinto.
Álex nos cuenta después de su ensayo todo sobre su batería: Que rompe unas 16 baquetas por concierto, que le gustan las calacas, las calaveras y que gracias a su diseño customizado es única en el mundo. Cuando Álex toca y el público responde, recibe esa energía y entonces... se le dispara la adrenalina. Sale 'El Animal' que hay en él. Un apodo que hace muchos años y muchos conciertos le puso Fher.



