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Deep Purple, derroche de calidad en Salamanca

22/7/2006

La banda británica deleitó al público que abarrotaba el recinto con sus temas clásicos y también con las canciones de su nuevo disco, 'Rapture of the deep', durante un concierto "increíble" para Ian Gillan en la capital salmantina.


 

El grupo británico de rock duro Deep Purple demostró en el concierto que ofreció en Salamanca mucho más que la veteranía que atesora tras casi cuatro décadas de trayectoria, con una actuación en la que derrochó una calidad en el escenario al alcance de pocas bandas.

La cancelación del concierto previsto el pasado jueves día 20 en Zaragoza, por una tan intensa como inoportuna tormenta que inundó el pabellón Príncipe Felipe, convirtió al concierto de la noche del viernes 21 en el único en España de este verano dentro de su gira europea de presentación de su último disco, 'Rapture of the deep'.

Deep Purple hizo vibrar en el pabellón Sánchez Paraíso de Salamanca a los miles de seguidores de varias generaciones que acudieron a disfrutar de esta leyenda del rock, muchos de ellos extranjeros, algo que no es raro en una ciudad en la que todo el año, y más en verano, acuden miles de ellos a estudiar español.

La camisa blanca con la que el cantante Ian Gillan salió al escenario contrastaba con el negro de muchas de las camisetas que llevaban sus fan, a los que el veterano grupo, que comenzó su andadura allá por 1968, ofreció temas clásicos en su repertorio combinados con los del nuevo disco, el último de los casi cuarenta de su larga carrera.

Con el nombre del grupo en el fondo del escenario y un buen juego de luces, en el que no faltó el color púrpura en honor a la denominación de la banda, Deep Purple ofreció más de hora y media de actuación a un público entregado.

Uno de los momentos más intensos llegó cuando interpretaron 'Smoke on the water', un tema imprescindible en cualquier recopilatorio de la historia del rock.

Toda la banda estuvo muy comunicativa con el público, que coreó los estribillos de sus temas más conocidos, y sus componentes demostraron su calidad en los solos con que obsequiaron a sus seguidores, en especial el del guitarra Steve Morse.

Un concierto "fantástico" e "increíble", como repitió varias veces ante el público el cantante de Deep Purple. La única pega fue el mucho calor, algo difícil de entender en un pabellón que es de los más modernos y mejor equipados de España.

Deep Purple estuvo precedido en su actuación por el joven grupo de rock duro Básico y después de los británicos actuaron Saratoga, una de las bandas de este estilo con más fuerza ahora en España.