Carlinhos Brown explora los sueños en su nuevo álbum
1/4/2007
El cantante y compositor visita Madrid para presentar su disco 'A gente ainda não sonhou', un álbum sobre la vida y los sueños, para el que de nuevo ha contado con sus compañeros de Tribalistas y en el que mezcla electrónica y tradición.
El brasileño regresa con un nuevo trabajo, 'A gente ainda nao sonhou', en el que recupera los sonidos de su formación anterior, Tribalistas. Preocupado por la crisis que vive la industria musical, Carlinhos Brown se muestra convencido de que "hay que utilizar el talento para ayudar a mejorar las cosas" y de que es en los "momentos de mayor dificultad cuando el mundo necesita la música". "La música nunca puede convertirse en negocio, aunque al decirlo me siento como el último mohicano, luchando solo ante el peligro", afirma.
Sony-BMG en España le ha ofrecido la posibilidad de hacer un disco de canciones, que era lo que le "apetecía, después de varios años dedicado al carnaval y al baile", y es que Brown asegura que con la "música busca la belleza", porque para él "no es un mero entretenimiento, sino la vida misma". "Para mí hacer música es una obligación y un servicio de utilidad pública". concreta.
A sus 45 años, el brasileño ha descubierto en la pintura un "nuevo modo de expresión" y ha llegado a pintar unos 200 cuadros, "todos grandes, eso sí", porque dice que no es "capaz de hacer algo pequeño", y también trabaja en un libro, porque atraviesa una fase de "dulce de expresión". "Si pudiera estudiar y prepararme, creo que sería un buen pintor", comenta.
Desde hace 20 años, su colaboración con Marisa Monte y Arnaldo Antunes, sus compañeros de Tribalistas, es continua, incluso no descarta grabar de nuevo juntos. "Pero el objetivo de ese futuro encuentro nunca sería el de ganar dinero, ni buscar un éxito rápido y fulgurante, sino hacer música de calidad", dice.
'A gente ainda não sonhou' fue grabado entre marzo de 2005 y septiembre de 2006 en su estudio Ilha dos Sapos en Salvador de Bahía (Brasil) y él mismo se ha encargado de la producción. El músico firma todas las canciones, diseña el arte del álbum y toca la mayoría de los instrumentos: bajo, guitarras acústica y eléctrica, percusión electrónica artesanal, batería, bongó, conga, piano, surdo, agogô, teclados, timbal, birimbao, órgano. "No soy un hombre orquesta, sino un amante de la música", apunta.
Para el músico brasileño, el punto de modernidad del disco está "en la electrónica, porque en la época de las computadoras es imposible trabajar sin ellas, y la tradición se concentra en la forma de hacer las melodías". "La melodía siempre dice mucho más que la palabra", reconoce al referirse a unos "textos simples", que hablan de la "vida, el amor, la familia, el medio ambiente y los sueños, sobre todos los sueños, porque hay mucha gente que todavía no ha soñado nunca".
Aunque la producción es española, 'Pedindo pra voltar' es la única canción del álbum grabada en Madrid con Javier Limón como productor adicional, Niño Josele a la guitarra y con "aires de rumba volando sobre el ambiente de Bahía". "La música española es la gran influencia del mundo y Javier Limón está entre los grandes", dice Carlinhons Brown, que asegura que incluso ha intentado grabar en español, pero no se siente todavía seguro y no quiere hacer el ridículo.



