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Calle 13 lanza 'Los de atrás vienen conmigo'

Calle 13 21/10/2008

El dúo puertorriqueño saca hoy su nuevo disco, en el que añaden a su cóctel música balcánica y ritmos sudamericanos en piezas como 'Que lloren' o 'Fiesta de locos'.

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René Pérez, Residente, y su hermanastro, el pianista Eduardo Cabra, Visitante, forman el dúo portorriqueño Calle 13, el producto de unos "juglares del pueblo que cuentan lo que ven", según admiten estos raperos que hoy ponen a la venta su tercer disco, 'Los de atrás vienen conmigo'.

El dúo debutó hace cuatro años con 'Calle 13', que causó sensación con canciones como 'Atrévete-te-te' o 'Querido FBI', y consolidaron el éxito con 'Residente o Visitante', logrando seis premios Grammy Latino gracias a su música urbana, mezcla de reggaeton con elementos del hip hop y de la cultura caribeña.

Originarios de la zona de Trujillo Alto, en Puerto Rico, sus sobrenombres de Residente y Visitante responden a las contraseñas que debían pronunciar para franquear la entrada a su urbanización.

En 'Los de atrás vienen conmigo' (Sony BMG) añaden a su cóctel música balcánica y ritmos sudamericanos en piezas como 'Que lloren', 'No hay nadie como tú', 'Gringo latin funk', 'Ven y critícame' o 'Bienvenidos a mi mundo', que contaron con la participación de Rubén Blades y Café Tacvba.

Para René Pérez, su propuesta no es "ni reggaeton ni hip hop", sino "música urbana y alternativa", ya que no quieren pertenecer a ningún género ni imitarlos, y sí en cambio mezclarlos con rimas de rap y el añadido de la voz de su hermana pequeña, Ileana Cabra, conocida en Calle 13 como PG-13.

Juglares del pueblo

Residente y Visitante se definen como una banda cuya carrera va muy rápida porque tras llegar a toda América Latina y Estados Unidos, ya suenan en España por su "frescura, "honestidad y "trabajo", así como por unos textos que priman "tanto el sexo como la diversión como el contenido político", pues hablan de todo lo que les rodea.

"Somos como juglares del pueblo que cuentan lo que ven", explica Residente, hijo de un abogado y una actriz y estudiante de artes plásticas. "Contamos si uno abusa de su mujer o si María viene a las seis de la mañana de bailar", exponen estos dos treintañeros, que dejan claro que "defienden sus ideales, pero sin adoctrinar".

Ellos se consideran portavoces de los desheredados "hasta cierto punto", porque dan fuerza a quienes vienen de los barrios y pueden hablar por ellos, y porque son "honestos y genuinos, no matones a sueldo", señalan. "Hay pocos como nosotros, no tantos", asegura Residente, que tiene al fallecido Héctor Lavoe como referencia.

Ambos reivindican el uso del español en Puerto Rico "entre la gente -comenta Residente- adoctrinada por lo sajón y entre los latinos emigrados a Estados Unidos, que están acostumbrados a la onda gringa y se les olvidó la cosa". Por eso, pese a contar con ofertas para cantar en inglés, no están "ni interesados ni preparados" aún, pues están "anoiados" (preocupados) por el futuro de su lengua", subraya Visitante, que destaca el uso "full" (total) del español en su país, mezclado con anglicismos como los que ellos mismos sueltan entre risas.

"El inglés no se habla en la calle en Puerto Rico", dice Residente, perteneciente al 7% de la población boricua que se resiste a su uso y que prefiere cantar en español a esos de atrás a los que alude en el título del disco, y que son "el pueblo, la gente marginada, no sólo de barrio, y los que se identifican" con su propuesta, "más rica musicalmente en esta ocasión", según Visitante.