Bryan Adams conquistó La Mancha con su rock
30/7/2006
El cantante canadiense deleitó el sábado 29 de julio a cerca de 4.000 personas en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) con un concierto que superó las dos horas de duración y clausuró los actos conmemorativos del IV Centenario de El Quijote.
Bryan Adams ofreció un espectáculo que dejó boquiabierto a su público en el Polideportivo Municipal de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) ya que, tras interpretar 17 de sus canciones, puso el broche a la cita en los bises con otros seis de sus mejores temas, interpretados algunos de ellos en solitario con una armónica y una guitarra acústica.
Interpretó así sus himnos más conocidos: 'Run to you', 'The best of me', 'Straight from the heart', y remató la cita con 'All for love', el legendario tema que hizo famoso e interpreta junto a Rod Steward y Sting.
El cantante y su banda aparecieron con un look desenfadado, pantalón vaquero, pelo despeinado y camisetas negras para rejuvenecer una trayectoria musical que el año pasado cumplió su 25 aniversario, motivo por el cuál editó su disco 'Anthology' que promociona este verano en España con dos paradas: en Alcázar de San Juan y en Benidorm (Alicante).
La sencillez del escenario hacía gala de la sencillez de su protagonista, ya que el cantante archiconocido saludó al público asistente con un "buenas noches, my name is Bryan".
Durante el espectáculo, el canadiense destapó su lado más rockero con 'So far, so good', y consiguió subir varios grados la temperatura del estadio con temas como 'Summer of 69' o su desgarrada voz en 'Open Road'.
El artista, que cambiaba constantemente de guitarra, también interpretó himnos más lentos en acústico, como 'Have you ever really loved a woman?', tema que se hizo famoso en su interpretación, junto a Paco de Lucía, y que anoche consiguió que el estadio de fútbol se convirtiera en pocos segundos en un bosque de luciérnagas.
Uno de los momentos estrella de la noche fue la interpretación de 'Everything I do, I do it for you', composición que fue banda sonora del remake de 'Robin Hood' y supuso el punto de inflexión de su trayectoria, pues lo encumbró al 'star system' de la música actual al ser nominado a los Oscar.
También merece mención especial el final del espectáculo, ya que cuando la gente comenzaba a desalojar el recinto, excepto los más esperanzados, los acordes de una guitarra acústica comenzaron a sonar, y una tenue luz fue iluminando el rostro de Adams, mientras interpretaba 'Heaven', para despedir con un buen sabor de boca un espectáculo, y consiguió arrancar las emociones más intensas de la noche con un respetuoso silencio.
En este espectáculo 'in crescendo', Bryan Adams redondeó la noche cuando admitió que "he estado varias veces en España, pero esta ha sido una noche fantástica".
Como era de esperar, la calidad del sonido y la intención de agradar del cantante estuvieron a la altura de una gran estrella musical, aunque el ánimo del público no acompañó en los inicios del espectáculo, ya que el canadiense dejó para el final sus temas más conocidos.
Adams mostró su lado más humano cuando invitó a subir al escenario a una seguidora para interpretar juntos el tema 'When you're gone'.
El toque cómico de la noche lo marcó el canadiense al decir al público en inglés: "no entiendo lo que estáis diciendo, pero espero que sea bueno", ya que no entendía los halagos que los asistentes le dedicaban al término de sus canciones.
El aforo del concierto fue menor del esperado, ya que, a pesar de reducir la capacidad del campo de fútbol a sus tres cuartas partes, no hubo aglomeraciones como es habitual en un concierto de estas características. La ovación final resumió la buena sensación que el cantante dejó en el corazón de La-Mancha, y demostró que el precio de la entrada (20 euros), que ahuyentó a algunos fans, era simbólico en comparación con la calidad del espectáculo.


