Ben Harper moderniza las raíces del soul en 'Lifeline'
27/8/2007
Un año después de 'Both Sides Of The Gun', el californiano edita 'Lifeline', un disco centrado en el soul acústico americano "en todas sus formas", respetando las raíces tradicionales del género y aportando "un sentimiento moderno en él".
Ben Harper publica 'Lifeline', un disco en el que se centra en el soul acústico americano "en todas sus formas", respetando las raíces tradicionales del género y aportando "un sentimiento moderno en él", según apuntó el californiano en una entrevista concedida a la agencia Efe.
Harper, de sangre cherokee, rusa y lituana, y criado en el que era el negocio familiar -una tienda de música-, ha buscado en este trabajo discográfico "entablar un diálogo con los instrumentos y con los miembros de la banda, y, a través de ese diálogo, conectar también con la gente que lo escuche".
El proceso de creación de 'Lifeline' (EMI) comenzó justo al finalizar el tour de 'Both Sides Of The Gun", a mediados de noviembre del año pasado, momento en el que se encerró con su banda The Innocent Criminals en un estudio de París para grabar y mezclar el álbum en tan solo una semana.
Fueron "los fantasmas de París" los que inspiraron esta grabación, ya que el músico estadounidense percibe en cada lugar que visita "una creatividad propia muy específica", explica él mismo desde la habitación de su hotel madrileño.
Versátil, prolífico y de enorme pericia musical, Ben Harper también es conocido por su precisión a la hora de tomar decisiones profesionales, y en el caso de 'Lifeline' prefirió no tener ni un respiro entre uno y otro disco porque, considera, "de esta forma se mantuvo el estado psicológico adecuado".
El resultado: "No hay una sola nota en este álbum que se pueda eliminar ni un golpe de batería que sobre o que falte, algo que no puedo decir de muchos de mis discos anteriores", asevera el músico, que está "decidido a grabar" el resto de sus trabajos en un estudio analógico tras haber empleado esta fórmula con 'Lifeline'.
Con los miembros de The Innocent Criminals mantiene una relación que en su día definió como "una dictadura comunista en la que todo el mundo tiene una voz equivalente en el proceso pero todo tiene que pasar a través" de él. Juntos logran las melodías y Harper escribe en solitario las letras.
En los inicios de su carrera el californiano intentó de forma explícita tomar las influencias de Aretha Franklin, Sam Cook u Otis Redding: "Si vas a cantar una canción al estilo soul no puedes obviar la referencia de Otis, serías un loco si lo hicieras", defiende.
Ahora, parte de esas lecciones se mantienen en el sencillo 'In The Colors', que resulta algo poco común, ya que es "un tema de amor optimista y por lo general suelen salirme más oscuros. Aunque en el fondo habla de una conexión profunda entre personas, no solo de una relación amorosa".
Pero no solo la música define la figura de Ben Harper, un paradigma de artista comprometido y habitual de causas políticas como 'Vote for change', la gira por todo Estados Unidos donde solicitó en 2004 un cambio político que apeara a George W. Bush del poder junto a un numeroso grupo de artistas del país.
"Mi compromiso no es una cuestión política, porque no soy una persona política, solo lo hago como algo que me sale de dentro", apunta, sin poder evitar explicar sus posturas ideológicas. "Una democracia deja de serlo cuando se autoproclama como tal y a su vez sobrevive sin el apoyo de su pueblo", analiza.
"En estos momentos nos gobierna un lobo con piel de cordero y personalmente no estoy dispuesto a quedarme quieto y simplemente mirar, mi vida sería una pérdida de tiempo", continúa Harper, quien pone música a la campaña de Barack Obama, aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos.



