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Amy Winehouse, en el filo de la navaja

Amy Winehouse 23/6/2008

La cantante británica padece un enfisema pulmonar ocasionado por su afición al crack y a los cigarrillos, lo que pone en peligro su carrera y su propia vida.

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Horas bajas para la polémica Amy Winehouse. Después de ser ingresada el pasado lunes tras sufrir un desmayo en su casa de Londres, los médicos del hospital en el que permanece ingresada la diva del soul británica han determinado que la cantante padece un enfisema pulmonar causado por su afición al crack y a los cigarrillos.

A pesar de que si Amy no se toma en serio su enfermedad esta podría atacar al resto de su organismo, los más cercanos a la cantante creen que podría ser el susto que necesita para distanciarse de una vez por todas de las drogas y la mala vida. "Aunque las cosas pinten realmente mal, por lo menos han encontrado algo que hará más fácil mantenerla en el hospital y alejada de las drogas", han manifestado fuentes cercanas a la británica.

Mientras tanto, las próximas citas de Amy Winehouse siguen corriendo peligro de cancelación. Entre ellas está el Festival de Glastonbury, pero quizás mucho más importante sea la celebración del 90 cumpleaños de Nelson Mandela en el Hyde Park de Londres el 27 de junio, cuando una serie de artistas y personalidades de todo el mundo se reunirán en la capital británica para homenajear al ex dirigente sudafricano y Nobel de la Paz.

"De momento ella planea actuar en las dos fechas previstas la semana que viene. Sin embargo, la decisión final dependerá por entero del consejo de los médicos y de sus mejores intereses. Amy se ha sometido a más escáneres y pruebas y estamos esperando el veredicto final de los médicos", aseguró un amigo de la cantante, que debería ser una de las estrellas del Rock in Rio Madrid, donde desembarcará el 4 de julio.

El 1 de junio, Amy Winehouse ya protagonizó una lamentable actuación en el Rock in Rio Lisboa. La cantante tuvo que ser acompañada por dos músicos hasta el micrófono, dado su estado etílico y su abuso de otras sustancias a las que no consigue dejar de lado. Cerca de 9.000 personas contemplaron atónitas cómo la artista perpetraba más que cantaba cada uno de los temas de su disco 'Back to black', incapaz de imponer lo que un día fue su chorro de voz a los coros con los que le acompañaba su banda.