Adiós a Barry White y al pionero del pop español Fernando Arbex
13/5/2004
Dos músicos que quizá nada tuvieran que ver entre ellos, pero que forman parte de la historia de la música, han fallecido este fin de semana. Uno, Barry White, el cantante romántico por excelencia, lo hizo el viernes en Los Ángeles.
El otro, más cercano, menos internacional pero más importante para el desarrollo de la música pop en España, Fernando Arbex, compositor y creador del grupo Los Brincos, murió tras una larga enfermedad el pasado sábado 5 de junio.
BARRY WHITE, LA VOZ MÁS SENSUAL
La voz negra más sexy, elegante y profunda del Soul, Barry White, falleció este pasado viernes 4 de julio en un hospital de Los Angeles. Barry White tenía 58 años y la causa de su fallecimiento fue una insuficiencia renal provocada por una hipertensión arterial, según informó su manager, Ned Shankman.
White sufrió un ataque el pasado mes de mayo del que no se recuperó. El cantante estaba esperando un trasplante de riñón después de estar sometido a un tratamiento de diálisis los últimos meses de su vida.
Barry White fue el responsable de canciones tan sugerentes como "Can't Get Enough of Your Love" y "You're the First, The Last, My Everything", la banda sonora perfecta para una cena a la luz de las velas que acabase bajo sábanas de raso, canciones en las que su profunda voz se combinaba con los dulces violines típicos del sonido de Philadelphia de los años 70.
De hecho, la cima de la carrera de White como compositor, productor y director de orquesta para el trío vocal femenino Love Unlimited se desarrolló en plena cúspide del sonido Philadelphia, que mezclaba ritmos de música disco con elegantes arreglos de cuerda y viento.
Barry White grabó su primer disco, el single "Little girl" a los 16 años con el grupo de soul The Upfronts. Después trabajó como A&R (Artist & Repertoire: cazatalentos para discográficas) en varios sellos con los que obtuvo grandes éxitos con varios artistas de música de baile.
Poco después White se estableció por su cuenta y empezó a producir y a componer para sus propios artistas, destacando su grabajo con el trío vocal femenino Love Unlimited, con quienes vendió millones de discos.
Por entonces, Barry White buscaba un cantante masculino con el que grabar sus composiciones y grabó una maqueta cantada por él mismo. Al jefe de su discográfica le gustó tanto que, a pesar de la opinión contraria del propio White, editó su primer disco en 1973 bajo el título "I've got so much to give".
Mientras, White grabó un disco instrumental con la Love Unlimited Orchestra que incluía la canción "Love's Theme", el verdadero detonante de su gran éxito, pues el single fue número uno en todo el mundo y recibió un premio porque se grabaron más de ¡tres millones! de versiones en todo el mundo.
A partir de ahí la máquina de éxitos de Barry White corrió imparable durante todos la década de los '70, en la que White compuso y produjo sus clásicos más conocidos.
Barry White salió de un ghetto de Texas para conseguir un éxito internacional con 106 discos de oro, 41 de platino y más de 100 millones de copias vendidas de sus trabajos. White deja ocho hijos y una viuda: Catherine Denton.
ARBEX, INVENTOR DEL POP ESPAÑOL
Los restos mortales del compositor y cantante Fernando Arbex, que fue miembro del grupo musical Los Brincos, recibieron sepultura ayer en el cementerio parroquial de Torrelodones, donde el artista residía desde hacía 35 años, con la asistencia de sus familiares y amigos más íntimos.
Acompañando a la familia en el sepelio se encontraban algunos de los amigos y compañeros de carrera musical de Fernando Arbex, como el cantante Juan Pardo; Antonio Morales (Junior) que asistió acompañado de su esposa la cantante Rocío Durcal e hijos; Manuel González, miembro de Los Brincos y el director de orquesta Antonio Argenta.
El cantante y compositor Juan Pardo no pudo esconder la emoción por la pérdida del que calificó como "un artista de gran talento que aportó un paso en la música española cuando todos empezábamos", en referencia a los cantantes de los años 60 cuando, dijo, "sólo se hacían versiones de los éxitos extranjeros".
Pardo recordó que "Fernando, junto a un grupo de gente -yo con él porque he compuesto infinidad de canciones- nos pusimos en la tarea de hacer una nueva música española, la defendimos con mucho orgullo y, en definitiva, compartí mi vida y mis primeras experiencias musicales y mi aprendizaje con él".
Agregó que Arbex fue para él "más que un amigo, un hermano" y lamentó que se haya "quedado en el tintero" el último trabajo del artista fallecido, de quien valoró que estaba siempre en activo porque "el talento musical no envejece, madura simplemente".
Un último trabajo de Arbex, que según adelantó el director de orquesta y director de Clásicos Populares de Radio Nacional de España, Fernando Argenta, será grabado a título póstumo hoy, en Londres, en un concierto de guitarra y orquesta.
Por su parte, el también ex miembro de Los Brincos, Manuel González, dijo que éste era "un día triste para la música" porque "de todos era bien conocida la personalidad de Fernando, no solo como individuo, sino también como músico y con su muerte la música española ha perdido una de sus figuras más importantes".
González recordó que la mayor aportación de Arbex a la música española, a su juicio, "no solo fue su entrega", sino sobre todo, la "renovación" musical en España que llevó a Los Brincos a un éxito sin precedente tal, que le convirtió en "el equivalente de los 'Beatles', rompiendo los esquemas".
Fernando Arbex, también dejó su aportación creativa en Torrelodones, pues según explicaron fuentes municipales, hace dos años participó de forma activa en la grabación del disco "Torrelodones canta". El músico colaboró en el asesoramiento de este disco promocional, que recogía música y canciones tradicionales de la localidad madrileña, ha informado la agencia EFE
El propio Fernando Arbex escribió así su vida: "Cuando tenía 14 años, descubrí en un trastero de la casa una guitarra rota, la clavé con chinchetas, le puse cuerdas nuevas y aprendí a tocarla. Puedo decir que mi carrera musical empezó con esta guitarra pegada con chinchetas, que sonaba horrible.
"A los 16 años me junté con un amigo, Rafael Castellanos, y empezamos a tocar en hospitales, residencias de ancianos y entre grupos de amigos. Mi padre quería que fuera abogado y a los 18 años empecé la carrera de Derecho y como había empezado a componer y la música me llevaba cada vez más tiempo, vi que sería imposible compatibilizar las dos carreras.
"En este tiempo había formado el grupo Los Estudiantes, con alumnos de la Universidad Complutense. Éramos solicitadísimos en todos los saraos de las Facultades. Todo bajo cuerda para que no se enterara mi padre.
"Un buen día me dejé olvidada, en casa, una guitarra prestada, y cuando la descubrió mi padre, la rompió. Me armé de valor y le dije a mi padre, con palabras de un músico famoso: «Prefiero morir debajo del carromato de un circo escribiendo canciones para los payasos que terminar mis días en un palacio.» Mi padre no supo qué responder y me animó a seguir por el camino de la música.
"No una muerte, sino dos y las dos de accidente. Primero, mi hermano Luis, y dos meses después, otro gran amigo común. Sus muertes me dejaron fuera de juego y sin ganas de seguir en la música. Fue un golpe bajo a tantas ilusiones y sueños, ya que los tres estábamos trabajando en un proyecto que luego derivaría en Los Brincos.
"Y nacieron Los Brincos. Era el tiempo que entonces se llamaba «nueva ola». La música era una expresión de rebeldía personal y social en una sociedad rígida y uniformada. Nuestra idea era formar un grupo que interpretara canciones compuestas por nosotros, ya que no se nos daba mal la composición.
"Empecé a buscar músicos para formar el cuarteto: Manuel González, Juan Pardo, Antonio Morales (Júnior) y yo. Los ensayos los hacíamos en la azotea de la casa de mis padres. Esto sólo se podía entender y hacer desde nuestra pasión por la música.
"Aunque sólo estuvimos juntos de 1965 a 1969, en estos cuatro años tuvimos 12 números uno. Rompimos todos los moldes y se creó una movida llamada brincosis, psicosis de brincos. Fueron muy populares canciones como "Nadie te quiere ya", "Tú me dijiste adiós", "Sorbito de champán", "Renacerá", "Amiga mía", etc.
"Cuando nos separamos, nos dimos cuenta de la importancia de lo que habíamos hecho porque para nosotros todo había sido muy normal por la ilusión y el entusiasmo que pusimos. Juan Pardo y Júnior se separaron para formar un dúo, pero Los Brincos seguirían dos años más, con la incorporación de Riky y Vicente.
"Nosotros vivimos una época irrepetible porque era todo novedoso. Llegamos a ser un fenómeno social y los fans nos lo hacían pasar mal. No podíamos salir a la calle porque se te echaban encima y cuando terminábamos una actuación, nos arrancaban trozos de camisa y nos quitaban los zapatos. Ahora sucede algo parecido pero, ya no es novedad.
"Cuando dejé la música en directo y me hice productor y compositor, dije "¡Dios mío, qué descanso!". A partir de aquí he hecho música para Miguel Ríos, Mike Kennedy, Los Bravos, Masiel..., y otros grupos extranjeros. Algunos me pidieron que fuera su productor y de esta manera fui abriéndome a otras facetas de la música.
"Finalmente dejé la música popular para pasar a la música clásica. Saltar de la música popular a la música sinfónica no es fácil porque hay que estar muy preparado. En esta etapa he realizado tres obras especialmente significativas para mí: "El caballero del arco iris", que fue mi primera sinfonía, con poemas de Gloria Fuertes, grabada por la Filarmónica de Londres; "La maja de Goya", que me llevó dos años y medio de trabajo, y la cantata "Terrasanta", que describe el viaje de la Virgen y San José cuando el nacimiento de Jesús."
Entre las producciones de Arbex, por las que ha obtenido más de 50 discos de oro, figuran también trabajos para Miguel Ríos, Miguel Bosé, Harry Belafonte, Camilo Sexto o Nana Mouskouri, e incluso Elvis Presley grabó la versión inglesa de una de sus obras, "The Mouth Organ Boy", que no llegó a editarse.
El compositor fallecido saltó de la música popular a la sinfónica, y entre sus trabajos destaca, por encargo del presidente de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, el "Himno de la vida", que grabó con la London Philharmonic Orchestra, el coro infantil de la Catedral de Saint Paul en Londres y las voces del Orfeón Donostiarra en San Sebastián.
Compuso también la música de la obra "La Maja de Goya", que le supuso dos años y medio de trabajo, y que con libreto de Vicente Escribá grabó con la London Philarmonic Orchesta.
Por este trabajo recibió el Premio Mejor Compositor Musical para Obra Teatral. Entre los galardones que distinguieron su carrera, figuran también el Premio Nacional al Mejor Compositor en los años 1972-1973, y el Primer LP de oro por la totalidad de su obra, así como el Premio Nacional de Editores en Alemania (1976-77) y el Premio Nacional de Música "Bravo", en julio del 2000, resume la agencia Efe.


