A la venta lo nuevo del polifacético Junior, 'Niño Flama'
10/10/2005
Después del éxito de 'Príncipe de los Gatos', un debut discográfico en el que dejó patente su peculiar fusión de hip hop y flamenco, Junior regresa con un nuevo álbum, 'Niño Flama', ya a la venta. Se trata de un disco "más maduro" y en el que las canciones se llenan de los ritmos que siempre han invadido la cabeza del polifacético artista malagueño.
Tras el éxito de 'Príncipe de los Gatos', Luis Míguez, que así es el verdadero nombre de Junior, dice haber hecho un "inventario de todo lo bueno y lo malo" que le ha pasado en este tiempo para realizar su segundo trabajo discográfico. "Sabía que la gente iba a estar más atenta al segundo disco y he intentado esquivar las barreras mentales que eso podía crear en mi cabeza", cuenta este polifacético artista que canta, compone y baila.
Su carrera artística se inició en la serie de televisión 'Un paso adelante', en la que comenzó como bailarín. Pero fue su verso callejero y canalla y su fusión de hip hop y flamenco la que asentó su trayectoria en el mundo musical con 'El príncipe de los gatos'.
"Yo hacía hip hop desde los noventa, pero entonces era un cagaillo, no me atrevía a sacar mis letras", recuerda. Tras un primer disco que "fue más una investigación", llega ahora su segundo, un trabajo en el que afianza su estilo, esta "más hecho", es "más consecuente" con lo que dice, en el que amplía sus influencias a sonidos como los latinos o los funkies, y se siente "más flamenco por derecho".
'Échate pa ya', una canción en la que evoca a un mito de los dibujos animados, Mazinger Z, es uno de los temas que componen este nuevo disco, en el que Junior ha incluido un homenaje a su madre, en una especie de nana, y a su padre, en una canción oculta al final del disco con la que recuerda a su progenitor, fallecido hace dos años: "era un hombre muy flamenco que hacía juguetes con latas para los niños".
Junior, o Luis Míguez, o 'El príncipe de los gatos' o, ahora, 'Niño Flama', son sólo algunos de sus nombres: "tengo mil. Mi madre me llama Manuel. Cuando pinto soy Cubo", explica mientras cuenta que el grafiti ya no lo hace tanto en la calle, pero sigue pintando en casa o en ropa.
Se siente identificado con el hip hop, un movimiento emblemático de barrios de Nueva York y Los Angeles, porque cree que lo que allí pasa no está tan lejos de lo que ocurre en un barrio de Triana. "El barrio es el barrio. La vida es como un círculo, todos somos iguales y desiguales a la vez, por ejemplo, yo veo paralelismos entre la cultura negra y la gitana".


