El primer disco resultante del acuerdo fue 'Boy', editado en octubre de ese mismo año. El álbum ofrecía un sonido fresco y nuevo que consiguió buenas críticas tanto en los medios irlandeses como en los británicos. Las letras de Bono trataban temas como la fe, la espiritualidad y la muerte, cuestiones normalmente evitadas incluso por los actos de rock mas sazonados.