"Aún recuerdo lo que era pintar casas", recalca. "Era divertido porque me encantaba la gente con la que trabajaba, pero no era lo que realmente quería hacer – no porque fuese un trabajo degradante ni nada de eso, sino porque cuando estoy en el escenario me siento mucho más conectado con quien creo que soy realmente. Con esto digo que nunca dejaré de querer agotar las entradas en el Madison Square Garden, así que mis metas son muy simples, pero muy ambiciosas al mismo tiempo. Creo que los fans de Train que han visto lo bueno y lo malo, han sido una parte de todo ello y han amado alguna de la buena música y les ha gustado alguna otra, les va a gustar mucho este disco – creo, mucho más de lo que les ha gustado en años."