Aunque Easy Cure habían surgido como una banda de punk, para cuando simplificaron su nombre a The Cure, la creciente fascinación de Smith por los temas oscuros y opresivos, ya se había unido su habilidad para canalizar esas ideas en canciones apasionadamente evocadoras, y fue eso lo que hizo que 'Three imaginary boys' fuera catalogado como algo muy diferente a los típicos trabajos punk de aquellos días.