El segundo álbum, 'Seventeen seconds' (1980), confirmó lo que los críticos ya habían advertido The Cure estaban ahí para quedarse. Su tercer álbum, sin embargo, derrumbó todas las espectativas. 'Faith', según los parámetros de la industria de la música de principios de los 80, era practicamente un intento de suicidio. Una banda situada en lo más alto y con un enorme potencial de éxito, presentaba un disco de introspección mórbida que se convirtió en su disco de mayor éxito.