La historia comenzó en el precioso valle irlandés del Boyne, en Dundalk, un pueblecito situado cerca de la frontera con Irlanda del Norte. Jean Bell y Gerry Corr, los padres de los cuatro protagonistas, eran músicos y tocaban en un grupo con algunos amigos haciendo versiones de los Eagles o los Carpenters. Por lo tanto Jim, Sharon, Caroline y Andrea crecieron en una casa donde la música era importantísima.