Aunque ha cambiado varias veces de look, Mónica Naranjo no da con el idóneo. Tintes arriesgados, melenas clásicas o sombreros de copa, nada consigue convencer a esta chica que se reinventa estéticamente en cada uno de sus álbumes. Estamos tranquilos porque ella siempre sobrevivirá, como decía su canción.