"He querido hacer un disco que fuese como un debut, dice Kelly. Teníamos sobre nuestras cabezas la marca Stereophonics , se espera de nosotros que hagamos un cierto tipo de cosas para llenar asientos, pero he intentado olvidarme de eso. Quería un disco que tuviese su propio peso, un conjunto de canciones que pudiésemos tocar en un pequeño bar como si fuésemos una banda pequeña, si son suficientemente buenas la gente le dará la espalda a su cerveza para mirar. De eso se trata".