Una de las primeras decisiones fue trabajar con un nuevo productor, "para zarandear las cosas un poco, y sacarnos de nuestra comodidad". Kelly empezó a trabajar con Jim Abbiss, que ha realizado proyectos con nombres diversos como Arctic Monkeys, Kasabian, The Enemy, Bjork, Adele y Massive Attack. "Hicimos una serie de maquetas que se convirtieron en las entrañas del disco. Se fue construyendo desde otros cimientos. Quise prescindir de las chirriantes guitarras y esculpir las voces dejando aire a los temas para que respiraran. Algunos temas no tiene bajo, otros escasas guitarras. Hemos intentado compaginar nuestras agendas y darle prioridad al disco".