A esas alturas, casi todos reconocían que Shotta era uno de los raperos con más talento del panorama nacional. Pero el respeto de sus compañeros subió un grado con el lanzamiento de 'Sangre', un disco editado en 2008 en el que Shotta se mostraba más maduro que nunca, sin perder un ápice del estilo que siempre le había caracterizado.