Había llegado el momento de asaltar el mercado internacional, algo para lo que Shakira se preparó a conciencia, grabando en 2001 'Servicio de lavandería / Laundry service', un álbum bilingüe en el que los ritmos latinos, como el tango, se fusionaban a la perfección con el pop y el rock, salpicado todo ello por el influjo arábigo al que está tan apegada la colombiana. Se vendieron más de quince millones de copias de un trabajo en el que destacaban temas como 'Whenever, wherever'.