Shakira se había convertido ya en uno de los mayores iconos de la industria discográfica, por lo que las ofertas para actuar en los eventos más importantes le llovían a la colombiana. Una de las que aceptó fue la invitación para cantar en la ceremonia de clausura del Mundial de Alemania 2006, siendo la primera artista femenina que recibía tal honor. La canción escogida, como no podía ser de otra forma, fue 'Hips don't lie'.