Los OVNIs no son la única cosa a la que ha prestado atención Robbie Williams en los últimos años. Desde que saliese de Take That, y tras un fulgurante debut en solitario, la estrella del británico fue declinando a la par que crecían sus adicciones a los extraterrestres y a todo tipo de sustancias. A comienzos de 2007 tuvo que ingresar en una clínica por su dependencia de las drogas.