La presión de los medios de comunicación en su vida privada ha alejado siempre a Sade de participar en el juego promocional. Algunos medios se han inventado historias y Sade raramente se presta a las entrevistas. "Es terrible esta mentalidad de que si algo es sencillo y natural se debe a que algo raro hay detrás", dice. Durante la mayor parte de los últimos 20 años, Sade ha dado prioridad a su vida personal sobre la profesional, publicando sólo tres álbumes de estudio con nuevo material durante este tiempo. Su matrimonio con el director español Carlos Scola Pliego en 1989, el nacimiento de su hija en 1996 y su traslado del norte de Londres a una casa rural en Gloucesterhire con su nuevo compañero a principios del siglo XXI han consumido mucho de su tiempo y atención.