Cuando dos genios tan deslenguados como Axl Rose y Vince Neil no admiten que nadie les haga sombra, están destinados a cruzarse palabras nada amistosas. Su lucha por la supremacía del hard rock al frente de Guns N' Roses y Mötley Crüe, respectivamente, desembocó en una sonora trifulca cuando Izzy Stradlin, guitarrista de la primera de esas bandas, intentó propasarse con la esposa de Neil en un club californiano. Cuando éste se encontró con Stradlin y le pegó un puñetazo, Rose le amenazó de muerte. Se desafiaron a un duelo que, a propuesta de los miembros de Van Halen, hubiera tenido lugar en el Madison Square Garden de Nueva York. El combate nunca tuvo lugar. De haberlo hecho, quizás hubiese estado a la altura de la inolvidable pelea entre Mike Tyson y Evander Holyfield.