Y en este último trabajo de la joven artista hay lugar para los tiempos lentos, como lo demuestra 'Question existing'. En cambio, 'Don't stop the music' es un ejemplo de la variedad de registros de esta chica, donde se atreve con un estilo mucho más cercano a la música de baile. En definitiva, Rihanna asegura que el álbum tiene una gran evolución respecto a los dos anteriores, con canciones movidas y lentas.