Coreografías , guiños tiernos a las niñas, lanzar besitos a la cámara...esa era la rutina diaria de Justin Timberlake como integrante de uno de los grupos ídolos de quinceañeras. Pero toda etapa llega a su fin y el miembro más carismático de los N'Sync (en parte por su relación sentimental con la todopoderosa Britney Spears) decidió cortarse los rizos y probar suerte en solitario, consiguiendo ser un nombre respetado dentro de la música y el cine internacional.