Al margen de por su música, los discos de Radiohead se caracterizan por el mimo que ponen en sus portadas, las cuales deben mucho a Stanley Donwood, un artista gráfico que conoció a Thom Yorke cuando ambos estudiaban en la Exeter University y que siempre trabaja en el mismo sitio en el que graba la banda para encontrar así un equivalente visual a su sonido.