A pesar de los pactos con el diablo por la eterna juventud, hay otros que no deben olvidar que ya rondan la tercera edad. Y es que las 61 primaveras con las que contaba Steven Tyler pasaron factura al vocalista de Aerosmith cuando, en un alarde de agilidad que ni Beyoncé, se tropezóteniendo que ser hospitalizado por heridas en cabeza, cuello y hombro.