A pesar de un escultural cuerpo a golpe de gimnasio que haría la envidia de cualquier cuarentona (y muchas veinteañeras), unas giras maratonianas y convertir en oro todo lo que toca, Madonna también es humana y así lo demostró en Río de Janeiro. Mientras interpretaba el tema 'She is not me', la reina del pop se precipitó al suelo, hecho que no impidió que la estadounidense firmase uno de los conciertos más aclamados de su gira.