Gala de los American Music Awards. El público espera ansioso la actuación de Jennifer López que sale al escenario ataviada con un vestido de boxeadora; y no podría ir más adecuada porque golpes sí iba a recibir esa noche. Tras subir por la espalda de sus bailarines como si de una escalera se tratase, la cantante y actriz aterriza con sus aseguradas posaderas ante los objetivos de medio mundo. Una caída para el recuerdo.