Por otro, un ladrido a las buenas formas ('Animales'), una bohemia calada al mundo en que vivimos ('Que alegría más tonta'), un corte de mangas a lo convencional ('Superjunkies'), un ocioso guiño a su entorno ('Madrid'), un cuaderno de bitácora para temporadas depresivas ('El cartero')... Y envuelto todo por un preciado catálogo de efectivos riffs y pegadizas melodías.