En 1995 publica un nuevo álbum, 'El tiempo es oro', y un año después, 'Planeta Paulina', para el que compone alguno de los temas que interpreta. Tras cuatro años de descanso, en 2000 lanza 'Paulina', con un éxito prácticamente inmediato. Se trataba de un disco con canciones que hablaban de sus propias vivencias, de sus miedos y de sus romances.